¿Quién califica y avala a las calificadoras?

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  • Moody’s no cumplió con sus propios estándares de calificación crediticia ni con su promesa de transparencia previo a la Gran Recesión.

 

 

Por: Yvette Hesse

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Tuvo que pagar una multa de 864 millones de dólares. ¿La razón? Ni más ni menos que por su rol en la crisis de las hipotecas basura que estalló en 2008 en Estados Unidos. El Departamento de Justicia de ese país dio a conocer hace dos años que la agencia de calificación Moody’s no cumplió con sus propios estándares de calificación crediticia y no cumplió su promesa de transparencia en el periodo previo a la Gran Recesión.

 

CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DESASTROSAS

La investigación que provocó tremenda multa había demostrado que Moody’s engañó a los inversores al inflar la calidad crediticia de las hipotecas durante los años previos al estallido de la burbuja financiera. Vaya, la agencia utilizó un método diferente, digamos que más laxo para esas calificaciones, y claro, con el prestigio que ostentaba, los inversores confiaron en que sus calificaciones crediticias fuesen objetivas e independientes; naturalmente esperaban siguiera sus propios métodos publicados, pero… pequeño detalle, no fue así y como bola de nieve, las consecuencias económicas fueron desastrosas.

 

MULTAS MILLONARIAS POR ENGAÑAR

Por más que lo traten de esconder, la historia de las calificadoras tiene su lado oscuro.

En 2015, Estados Unidos también ya había multado a la calificadora Standard & Poor’s (S&P) con 1,325 millones de dólares por inflar hipotecas basura, mientras que el año pasado hizo la propio con Goldman Sachs, con la que alcanzó un acuerdo por 5,100 millones de dólares. La multa más alta fijada por el gobierno de Estados Unidos por la crisis de las hipotecas fue la que recibió en 2014 el Bank of America, de 16,500 millones de dólares, mientras que recientemente Deutsche Bank acordó el pago de 3,100 millones de dólares.

 

QUIEN NO CONOCE SU HISTORIA, ESTÁ CONDENADO A REPETIRLA

Y ¿por qué es importante recordar los datos? Justo por estos días, algunas calificadoras están pronosticando recesión para la economía mexicana. ¿Será cierto? ¿Podríamos creerles a quienes han mentido en ocasiones recientes y han sido multadas por engañar? ¿Quién califica a las calificadoras?

 

Sin duda, estas empresas privadas han desempeñado un papel importante en la economía mundial, sólo que, dadas sus omisiones recientes, sería importante guardar ciertas reservas de lo que afirman, así como de sus pronósticos…

 

¿CÓMO EMPEZARON LAS CALIFICADORAS?

Desde comienzos del siglo pasado, con el impulso de la industria ferroviaria en Estados Unidos y con la importancia que tuvo la emisión de bonos para su financiamiento, se crearon empresas dedicadas a estudiar la calidad de estos instrumentos. De esta manera, Poor’s Publishing Co. publicó su primera calificación en 1916; Standard Statistics Bureau arrancó operaciones en 1922 y Fitch Publishing Co. hizo lo propio en 1924.

 

¿PODEMOS CONFIAR EN LAS CALIFICADORAS?

Por supuesto que no todo es negativo respecto a las calificadoras. Su labor, al margen de controversias que han surgido en los últimos años, ha contribuido a una mayor transparencia y uso de la información en el mercado de títulos de deuda y en lo general, han servido de guía a muchos inversionistas de negocios para la adecuada toma de decisiones en materia de inversión.

 

Sólo no hay que olvidar que, al final, son empresas privadas con fines de lucro, dedicadas a la evaluación de un país desde el punto de vista político, económico y social y que, ni son imparciales ni son infalibles y, por si fuera poco, detrás siempre hay intereses no del todo claros…

 

*Yvette Hesse es directora de Grupo Editorial Kankun y Gente Q. Roo, revista de negocios y política.

 

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