Salta el “Conejo” por última vez

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  • El “Conejo” fue ovacionado por aficionados, compañeros y rivales en el Azteca.

 

 

Por: Felix Zapata Guerrero / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Entre sollozos, Óscar Pérez colgó los botines antes del partido entre el Cruz Azul y el Toluca, en el Estadio Azteca. El guardameta salió a la cancha como capitán de La Máquina y participó en el protocolo de la Liga MX, para entonces ya no contenía las lágrimas.

 

Antes había hecho el calentamiento junto a los porteros celestes, pero en cuanto apareció en las pantallas del inmueble, la afición presente lo llenó de ovación.

 

Después, el “Conejo” se tomó la fotografía con el equipo antes de pararse por última vez bajo los tres postes.

 

El balón rodó y los celestes se lo dieron a Emmanuel Gigliotti, quien lanzó un débil disparo que, tras botar, Pérez controló, antes de besar el esférico y entonces emprender la salida de la cancha.

 

El primero en despedirlo fue Pablo Aguilar pero también los jugadores escarlatas se acercaron para darle la mano, la palmada, el abrazo, antes de salir de la cancha en un pasillo hecho por la banca cementera y el cuerpo técnico.

 

Se fundió un abrazo con el capitán y titular en el arco de La Máquina, Jesús Corona, sin soltar el balón, y se fue a sentar a la banca, donde observó el partido, que acabó con un empate a un gol.

 

“Soñaba con regresar, pero no sabía cómo iba a ser. Es extraordinario y estoy feliz” declaró Pérez. “Salió mucho mejor de lo que imaginé. Gracias a todos y a apoyar a La Máquina que va a llegar la novena” añadió.

 

El arquero agradeció a la directiva de Cruz y a los aficionados. Ahora a sus 46 años, el “Conejo” tomará un papel de directivo en Grupo Pachuca en el “Calero Center” para la formación de guardametas con que jueguen en cualquiera de los tres equipos de esa institución.

 

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