Abusan empresas de visas culturales

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*Denuncian usuarios del programa en EU explotación laboral y trata de personas

 

ISABELLA GONZÁLEZ

Miles de empresas estadounidenses se aprovechan de las visas J-1, destinadas a fomentar el intercambio cultural, para contratar mano de obra barata, explotar trabajadores, evadir impuestos y eludir condiciones laborales que están obligados a cumplir con trabajadores formales.

De acuerdo con un estudio del Grupo Internacional de Trabajo de Contratación Laboral, miles de compañías han transformado el Programa de Verano para Visitantes de Intercambio que tienen la visa J-1 en un programa de explotación laboral.

En 2015, 16 mil empresas como Disney y McDonald’s contrataron a 94 mil 983 personas que formaban parte del programa; es decir 28 por ciento del total de visas J-1 que se tramitaron ese año en Estados Unidos.

Estas compañías, explica el estudio, subcontratan a los titulares de las visas, en su mayoría jóvenes de países como China, Irlanda, Bulgaria, Rumania y Ucrania, a través de otras empresas, lo que hace a los trabajadores más vulnerables al abuso y a tratos desiguales.

Las subcontrataciones permiten a las compañías distanciarse de las relaciones laborales formales para evitar pagar impuestos sobre nómina y proporcionar beneficios laborales.

En 2015, al menos 33 empresas diferentes reclutaron a beneficiados de la visa J-1 para trabajar en la cadena Holiday Inn.

El programa, advirtieron los expertos, expone a jóvenes trabajadores de todo el mundo a distintos riesgos en EU, entre ellos la trata de personas.

Según el estudio, 67 extranjeros que viajaron a EU para trabajar dentro del programa se reportaron como víctimas de trata de personas entre 2015 y 2017. Asimismo, muchos han acusado explotación laboral.

De acuerdo con el informe, se estima que Disney ahorra 15 millones de dólares al año con la contratación de estudiantes internacionales ya que no tienen las mismas condiciones que los empleados sindicalizados.

Las ocupaciones más comunes dentro del programa son socorristas, asistentes de parques de atracciones y limpiadores de habitaciones de hotel, trabajos por los cuales las compañías pagan el salario mínimo federal.

Empleados reclutados en 2018 bajo este esquema acusaron que se les cobró un alto alquiler por vivir en viviendas abarrotadas e inadecuadas, les pagaron menos de lo prometido y fueron amenazados con daños financieros o físicos si renunciaban, indica el documento “Iluminando el Trabajo de Verano”.

La organización acusó que el Departamento de Trabajo de EU no supervisa el cumplimiento del programa ni las condiciones en las que laboran los trabajadores, excepto en los casos en los que no se paga el salario mínimo federal.

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