Ecología, también en literatura

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  • Sergio Fong (izq.) e Israel Soberanes (der.) impulsan el movimiento cartonero en Guadalajara.

 

REBECA PÉREZ VEGA / AGENCIA REFORMA

 

GUADALAJARA, JAL.- Cualquier pedazo de cartón puede transformarse en arte, ser telón de fondo para la portada de un libro y cobijar un mundo de historias a partir de una edición completamente artesanal.

 

Así surgió el movimiento de editoriales cartoneras en Argentina, en 2003, que se ha replicado en una docena de países: en México hay cerca de 50 sellos independientes bajo esta premisa y, en Guadalajara, “La Rueda Cartonera” está por celebrar sus primeros 10 años de vida bajo el timón del narrador y editor Sergio Fong.

 

“Nos consideramos distintos a las editoriales comerciales, nos interesa salir a la calle, enseñarle a las personas que también pueden ser escritores; hay un entendimiento de lo que significa un libro a partir de la creación, del uso de materiales reciclados, porque los que producimos son piezas únicas, no sólo en el sentido manual, sino de escritura”, relata Fong.

 

Desde su formación en 2009, “La Rueda Cartonera” ha impulsado la creación de editoriales similares en la zona metropolitana. Ya hay ocho, entre ellas Viento Cartonero, bajo la dirección de Israel Soberanes, que ha colaborado muy de cerca con Fong en la impartición de talleres literarios y de edición de libros.

 

“Las editoriales cartoneras vienen de la resistencia, la mayoría son creadas por artistas en resistencia, que generan trabajo con las comunidades; creo que el movimiento está creciendo, hay en todo el mundo más de 300 cartoneras y es, precisamente, por su carácter autogestivo, de creación comunitaria”, añade Soberanes.

 

Ambos sellos trabajan juntos desde marzo pasado en el programa “Activando las Artes” con apoyo de instituciones inglesas como la Universidad Durham, la Escuela de Literatura y Lenguajes de la Universidad de Surrey, el Consejo Británico de Investigación de Artes y Humanidades y el Fondo para la Investigación de los desafíos globales.

 

Este programa tiene como objetivo impulsar la creación artística en distintas comunidades y bajo ese cobijo los escritores dieron talleres en bibliotecas públicas desde marzo pasado e impartieron cursos de producción de libros en barrios como Analco y Polanco, que ya produjo la fundación de una primera editorial dirigida por pequeños llamada “Sonrisas Cartoneras”.

 

El proyecto incluyó dar clases de literatura y edición a nueve mujeres privadas de su libertad en el penal de Puente Grande. Los resultados se publicaron en el libro “Espejo y Viento”, que ya tiene su versión en inglés y que se presentará en septiembre en Londres, con la presencia de Fong y Soberanes.

 

A partir de este programa también se reunió un acervo de 60 libros cartoneros que hoy, a las 16:00 horas, será donado a la Biblioteca Central Estatal (Calle González Ortega 679) para que los lectores conozcan el trabajo de estos sellos que fomentan la autoedición, la creación artesanal de títulos y la reutilización de materiales.

 

El 16 de agosto, la Rueda Cartonera celebrará su décimo aniversario con lecturas literarias, una exposición de artes plásticas y una muestra de su catálogo que suma más de 60 títulos. La cita será en el Bar Bobber Black (Juan Manuel 1202), a las 20:00 horas.

 

Para conocer más puede acudir a la sede de La Rueda Cartonera (Prisciliano Sánchez 615), una cafetería y librería en la que los editores exhiben su trabajo de manera continua.

 

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