Nido de víboras

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Por: Kukulkán

BIENVENIDOS A la clase de español. En la lección de hoy, aprenderemos que cuando se dice “renuncia” en realidad debe pronunciarse “enroque”. Esa es la explicación que la maestra Mara Lezama da al cambio de cabecilla en la Siresol, cuyo director Jaime Torres presentó su renuncia ante señalamientos de opacidad en el uso de los dineros.

 

SIN EMBARGO y pese a los hechos, el ex jefe de la empresa basura, quien soltó la muletilla de los “motivos personales” para justificar la graciosa huida, seguirá siendo parte del consejo administrativo, por lo que técnicamente se va pero seguirá allí.

 

Y PARA que no quepa duda que la cosa va en serio, la alcaldesa advierte que se trata de apenas uno de varios enroques por venir, es decir, veremos cambios de personal pero no necesariamente funcionarios nuevos, algo así como mover las sillas de lugar alrededor de la mesa nomás para dar la impresión de que algo cambió.

 

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EN MÁS buenas noticias, la Dirección General de Servicios Públicos del hache Ayuntamiento de Benito Juárez, a través de la Dirección de Bacheo y Pipas, tiene el agrado de informarle a usted, querido votante registrado, que en lo que va del reinado de Mara Lezama se han tapado más de 38 mil baches.

 

Y ESO que apenas van diez meses del actual gobierno, que apunta sus baterías a romper marcas de bacheo al final del trienio, hazaña que hasta podría quedar inmortalizada en las gloriosas páginas del World Record Guinness.

 

NO SIN antes hacer una pausa para reconocer que este tipo de proeza no sería posible sin la dedicada incompetencia y malas mañas de anteriores administraciones, como Gregorio Sánchez, Paul Carrillo, Remby Estrada y muchos otros comprenderán, que aparte de haber hecho obras chafas tienen al municipio con una deuda pública que llevará más de una década cubrir.

 

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PERO SI los huecos en las calles están desapareciendo, otros surgen para los nostálgicos de los cráteres. Es así que ayer apareció un hoyo grande al centro del parque del Crucero, justo en el sitio donde se hallaba un kiosko que le daba cierta identidad al popular e importante sitio.

 

LAS PROTESTAS y los lamentos no se han hecho esperar, sobre todo en redes sociales, donde abundan los comentarios que denostan el “afán destructivo de la autoridad”, que atenta contra el patrimonio arquitectónico de Cancún sin tomar en cuenta su relevancia histórica y social.

 

EN ARAS de la justicia, hay que apuntar que sí, que sin kiosko el parque del Crucero se verá chato y extraño; aunque también hay que reconocer que la estructura no destacaba por su gracia y que su uso se limitaba, sobre todo, a protegerse del sol.

 

YA VEREMOS cómo queda al final la fisonomía del lugar, un sitio emblemático de Cancún al que ya le urgía una cirugía mayor, pero también hay que recordar que en el kilómetro cero se hicieron obras públicas que muchas personas protestaron con pancarta y plantón, aunque al final la mayoría aprobó el resultado.

 

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