Ven ataque terrorista

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*Buscan fiscales la pena capital para sospechoso de matar a 20

 

REFORMA / STAFF

EL PASO.- El ataque del sábado en Texas donde 20 personas fueron asesinadas, entre ellas 7 mexicanos, es tratado como un acto de terrorismo doméstico, informaron ayer autoridades del Departamento de Justicia.

Los fiscales dijeron que estaban considerando imputar al sospechoso por delitos federales de odio y por uso de armas para cometer un crimen, que podrían llevarlo a la pena de muerte.

“Vamos a llevar a cabo una investigación metódica y cuidadosa con miras a esos cargos”, dijo John F. Bash, el fiscal para el Distrito Oeste de Texas.

Un oficial confirmó que el sospechoso, Patrick Crusius, de 21 años, escribió un manifiesto antiinmigrante de 2 mil 300 palabras que se publicó en línea minutos antes del tiroteo, en el que acusa una “invasión” de migrantes a EU.

Jaime Esparza, el fiscal de distrito de El Paso, afirmó que su oficina presentó cargos contra Crusius por asesinato capital y dijo que buscaría la pena de muerte en cualquier enjuiciamiento estatal.

“Somos una comunidad buena y amorosa, pero lo haremos responsable”, advirtió.

En su investigación, el FBI cumplió con tres órdenes de allanamiento en el área de Dallas, dijo Emmerson Buie Jr., el agente especial a cargo en El Paso. El rifle usado en el tiroteo fue comprado de forma legal, y al atacante se le permitió llevarlo abiertamente, dijo Greg Allen, el jefe de policía de El Paso.

“Una persona normal que ve ese tipo de arma podría alarmarse, pero técnicamente estaba en el ámbito de la ley”, dijo.

Allen afirmó que el sospechoso había cooperado ampliamente con las autoridades, aunque no revelaron mayor información al respecto. “El FBI lo clasifica como terrorismo doméstico, pero ‘terrorismo blanco’ es más preciso”, escribió en Twitter el ex fiscal general adjunto Rod Rosenstein.

“Muchos de los asesinos son perdedores solitarios, adoctrinados a través de Internet para difundir odio, como los terroristas islámicos”.

El imputado había tenido al menos tres contactos con la Policía, apuntó el Departamento de Allen, un suburbio cercano a Dallas.

En 2014 fue reportado como desaparecido, aunque volvió a su casa minutos después; en noviembre de 2016 era pasajero en un accidente de tráfico menor y, en marzo pasado, llamó a la Policía de Allen para informar de un incidente en la casa de sus abuelos, donde vivía, aunque resultó ser una falsa alarma.

En tanto, la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza del oeste de Texas informó que sus oficiales no llevarían a cabo órdenes de deportación en los hospitales, refugios o escuelas de El Paso donde se establecieron centros de reunificación para familias.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza, informaron, fueron asignados para ayudar al Departamento de Policía con la seguridad del edificio, el control del tráfico y la atención médica de emergencia.

David Shimp, director ejecutivo del Centro Médico Del Sol en El Paso, dijo en una conferencia que cualquier persona con lesiones debe buscar atención médica, independientemente de su estado de ciudadanía.

“Ciudadano indocumentado o no, haremos todo lo posible para asegurarnos de que estamos haciendo todo lo que podamos por ellos”, dijo.

En tanto, personal del mismo hospital informó ayer que estaba tratando a 11 heridos del tiroteo, con edades entre 35 y 82 años; tres estaban ayer en estado crítico.

El doctor Stephen Flaherty, director médico de trauma del centro, dijo que siete de los pacientes ya habían sido sometidos a cirugía y que probablemente serían necesarias muchas más operaciones en los próximos días.

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