Defienden taurinos identidad mexicana

82

Con el argumento de que atenta contra la identidad mexicana, galleros y toreros de Quintana Roo volvieron a exigir que la Ley de Bienestar Animal sea reformulada.

 

 

VÍCTOR HUGO ALVARADO

CANCÚN, Q. ROO.- Con el argumento de que atenta contra la identidad mexicana, galleros y toreros de Quintana Roo volvieron a exigir que la recién aprobada Ley de Bienestar Animal sea reformulada, y aseguraron que no tratan a los animales con violencia, sino que se rigen por usos y costumbres.Desde la plaza de toros de Cancún, representantes de los diferentes gremios afectados por la nueva legislación expusieron su punto de vista, en el que manifiestan que los legisladores quintanarroenses y los grupos de animalistas protestantes son ignorantes del trato dado a los animales.

Cada uno, toreros y galleros, dijeron respetar la vida de los animales con los que trabajan, de manera diferente a como lo hacen opositores a su forma de ganarse la vida, pues aseguran que no los ven “como hijos”, sino como “compañeros de trabajo” a los cuales procuran desde su nacimiento y al momento de ser utilizados, simplemente les permiten comportarse como su instinto lo dicta.

En contraparte, expresaron que los esfuerzos para erradicar el maltrato hacia los animales deberían ir enfocados hacia quienes, por ejemplo, exhiben comportamientos violentos o de descuido hacia sus propias mascotas, e incluso arremetieron contra la industria alimenticia por la forma de transportar a los animales.

Por su parte, los caleseros consideran que podrán ganar la batalla contra la normatividad tras ampararse contra sus disposiciones, ya que cumplen con todas las reglas de operación que se exigen en Cozumel; incluso, dieron cuenta de esfuerzos adicionales para mantener sanos a los caballos utilizados.

Todos los inconformes consideraron que, de pasar esta nueva ley, ocurrirá un escenario similar al de la prohibición de los circos con animales, en la que murieron 800 de los mil 300 especímenes liberados. En su caso, apuntaron, saldrían afectadas aproximadamente 30 mil familias que dependen de estas actividades.

Finalmente, mencionaron que los grupos animalistas opositores tienen intereses propios al querer prohibir las corridas de toros, las peleas de gallos y todas las actividades turísticas que involucran animales.