(Video) Del turismo a la Ciudad de la Alegría

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  • Don Enrique Tovar Martínez, uno de los residentes con más tiempo en el hogar de ancianos dentro de Ciudad de la Alegría.

VÍCTOR HUGO ALVARADO

CANCÚN, Q. ROO.- Don Enrique Tovar Martínez es uno de los residentes con más tiempo en el hogar de ancianos dentro de Ciudad de la Alegría.

Con 72 años, ha sido testigo del desarrollo de Cancún desde sus inicios, a los cuales contribuyó desde la industria turística; vive de manera tranquila y sin perturbaciones desde hace cinco años en este recinto.

Procedente de la Ciudad de México, decidió probar suerte en Cancún dentro de la industria turística.

Llegó justo después del terremoto de 1985 y comenzó a trabajar en una agencia de viajes, la cual actualmente es conocida como Best Day, una de las mayores compañías del país.

Quien lo invitó a trabajar en este destino turístico fue quien fundó el hogar donde ahora reside: Fernando García Zalvidea, quien además era la cabeza de los hoteles Real Resorts y de la agencia.

Desde su llegada y hasta 2014, fue parte y testigo en primer plano del desarrollo de la ciudad hasta convertirse en el destino que es hoy.

Le tocó vivir tragedias como los huracanes “Gilberto” y “Wilma”, donde la población fue bastante golpeada y tardó en levantarse.

A su parecer, fue el primer fenómeno natural, el más devastador debido a la poca experiencia con este tipo de incidentes; incluso bromea al decir que los habitantes de la capital que llegaron ese año habían traído la calamidad del sismo de 1985 a Cancún.

La vida y su posterior diabetes le cobrarían factura al poco tiempo de su retiro, el cual se dio tras sufrir la amputación de una pierna producto de “un callo mal tratado”; por su delicada condición se complicó por una infección que derivó en una gangrena agresiva.

Fue José Luis García Zalvidea, hermano de su antiguo benefactor, quien canalizó a don Enrique al que sería su nuevo hogar el 6 de octubre de 2014, donde lleva una vida tranquila.

Es aficionado a la lectura y al futbol americano, además, tiene visitas continuas por parte de uno de sus tres hijos, el único familiar con el que cuenta en Cancún.

 

Ganas de festejar

 

Dentro del hogar de los abuelitos en la Ciudad de la Alegría, ha encontrado un ambiente relajado y ameno.

Convive lo necesario con los otros residentes, tiene libre albedrío y suele enterarse de todo por medio de internet. De manera afable se remite a sus tiempos de juventud.

Actualmente, agradece la posibilidad de festejar y ser reconocido a través del Día del Abuelo, conmemoración importante que permite, según su punto de vista, revalorar el papel de los adultos mayores en la sociedad.

Dejar atrás la apatía y el desdén hacia este sector social a través de la educación en el hogar, la cual se ha ido perdiendo hasta desembocar en la crisis actual de inseguridad en Cancún, una que en el pasado ni siquiera se imaginaban.

 

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