Acercan la danza en Los Pinos

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  • Los bailarines de la compañía ofrecieron un show espectacular a los asistentes.

 

 

Por: RICARDO ISRAEL SÁNCHEZ BECERRA / AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.-“¿Qué va haber aquí, joven?”, pregunta un hombre a la entrada del Salón Adolfo López Mateos. “Es danza contemporánea, señor”, le responden y de pronto el paseo dominical por Los Pinos adquiere otra dimensión.

 

Como él, a la función llegan muchas otras familias que se desviaron de la tradicional ruta por la Calzada de los Presidentes y las casas Alemán, De la Madrid y Cárdenas.

 

Otros tantos arriban con pleno conocimiento de que una de las compañías de danza de mayor reconocimiento en el País preparó un programa especial únicamente por el fin de semana que pasó.

 

“Son piezas muy danzadas”, explica a este diario Cecilia Lugo, directora y fundadora de la agrupación Contempodanza, sobre el repertorio elegido para este particular escenario: Marea de arenas -estrenada hace 22 años en el Centro Nacional de las Artes- y El cielo oscurece.

 

“Yo soy de la idea de que a todo mundo le gusta bailar y, si les presentas piezas muy danzadas, muy armónicas y bellas, pues la gente se va a ir acercando más. Ya después les das otras cosas un poco más abstractas, conceptuales”.

 

Esto para nada significa que sea una selección mucho más sencilla de ejecutar, y el centenar de personas reunidas atestigua una verdadera demostración de fuerza, técnica, capacidad y gracia.

 

Los siete bailarines de la compañía, ataviados en ligeros atuendos purpúreos, marrones y gris arena, ruedan en el piso, corren, saltan, se contorsionan, se alzan en brazos unos a otros, avanzan de rodillas o se balancean en un pie al ritmo de melodías como la música sefardí del siglo 13 en voz de Jaramar Soto.

 

Atentos, cautivos, inmersos, los espectadores admiran el alto nivel dancístico y la creatividad que caracteriza a esta compañía. Muchos se encargan de inmortalizar el recuerdo grabando cada movimiento con su celular; el imperioso ethos de quien atiende manifestaciones artísticas y culturales en el siglo 21.

 

Casi una hora después, es tiempo ya de continuar el paseo por el Complejo Cultural: recorrer la muestra El espíritu del 68; recostarse sobre las atractivas áreas verdes, e, inevitablemente, indignarse por cómo vivían los ex Mandatarios en la otrora Residencia Oficial. Pero, no sin antes llenar el Salón López Mateos de palmas y ovaciones.

 

“El público que ha venido la verdad es que ha sido muy generoso con su aplauso”, celebra Lugo, quien ya sueña con volver. “Esperemos que el año que entra estemos aquí otra vez”.

 

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