Llaman a no dañar a la Abeja Maya por estar al punto de la extinción

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  • Garantizan la producción de la selva de forma natural

 

BRENDA MENDOZA

CANCÚN Q. ROO.- ¿Tendrías un panal de abejas en tu casa? A muchos les puede parecer curioso, fascinante o perturbador el tener un colmenar en el hogar, por supuesto, porque existen diversos prejuicios sobre estos animales y lo peligroso que son algunos de ellos; sin embargo, te sonara casi increíble que existen especies completamente inofensivas.

Se trata de las abejas meliponas, mejor conocida como abeja maya, cuya principal cualidad es que no tienen aguijón, lo cual resulta bastante amigable y es factible tener cercanía con estas especies.

Muchas veces es una enorme desventaja para ellas, ya que eso las vuelve vulnerables casi al grado de la extinción.

Cancún es uno de los pocos lugares donde se desarrolla un proyecto como el que tiene Elmar Penagos, fundador de Miel Curativa Maya Rescate de Abejas (Deya Miel).

“Estamos trabajando en Cancún con lo que es el rescate de abejas nativas; aquí en Quintana Roo tenemos 16 especies, las cuales son muy importantes para los ecosistemas.

El lugar turístico que tenemos actualmente es porque a las especies de abejas se han encargado de polinizar y garantizar la producción de la selva de forma natural; si las perdemos estaríamos en gran problema con todo lo que es la vegetación del estado de Quintana Roo”.

 

¿Cómo inicio el proyecto?

 

Elmar tiene apiarios donde produce miel con abejas africanizadas, de esa forma creció su amor por estos animales.

“Comencé a notar que las abejas iban disminuyendo por la tala de árboles que se estaba presentando para la construcción de los fraccionamientos, por lo que empezamos a encontrar muchas abejas nativas quedándose a la deriva y empecé a rescatarlas, llegando acumular hasta 150 panales.

“Mi espacio es pequeño y no era lo suficiente para sostener su alimentación, entonces decidimos crear el programa ‘padrino’ para que la gente pudiera adoptar, con el propósito de aprender el manejo de la colmena para así finalmente cultivarlas en otros jardines”.

 

La idea es que estas personas sean portavoces de la importancia de las abejas en la ciudad de Cancún; lo mejor es que empiezan a reforestar, ya que cuando uno tiene abejas se entiende que se alimentan de las plantas y flores.

Con esto no sólo se reinserta la abeja nativa en la ciudad, sino que la gente también empieza a reforestar flor nativa que son las plantas que requieren estas abejas. La idea es que en 4 o 5 años ya se tenga un grupo bastante grande de personas con estas tareas aquí en Cancún.

Elmar Penagos tiene un plan e imagina a por lo menos 200 personas con abejas en la ciudad, todas concientizando, reforestando para lograr un ciudad verde.

Al final, explica, se ayuda a otras especies como aves, mariposas, insectos; la idea es que si se está deforestando la ciudad al crecer, es importante crecer también en ese sentido y procurar generar el menor impacto ambiental posible.

 

¿Cómo adquirió estos conocimientos?, se le cuestiona

 

Por parte de su familia, de madre yucateca y desde sus abuelos aprendió a trabajar con la abeja africanizada, de ahí su gusto por estos animales, el manejo de la melipona. Aprendió por su cuenta. Iba rescatando abejas y después, mediante la observación aprendió cómo vivían.

“Hoy en día tengo 12 años trabajando con estas abejas, pero con el proyecto de darlas en adopción apenas llevamos dos años, entonces realmente aprendí prácticamente solo.

“No encontré mucha información y la que hay es sobre las especies de Brasil y de otros países; las abejas son muy diferentes, porque el ecosistema que se tiene aquí no es el mismo que el de otros lados, por ejemplo. No se pueden aplicar los conocimientos que se tienen allá, con la melipona de aquí”.

Elmar se dio a la tarea de investigar y desarrollar cajones para la conservación para estos tipos de especies.

Hay 16 tipos de abejas nativas tan sólo en Quintana Roo, en todo el país existen aproximadamente 20 tipos de abejas meliponas, pero en general en todo el mundo existen 20 mil especies de abejas.

Hay especies de abejas solitarias, es por eso que son más desconocidas y se reconoce más a las que están en grupo. Una colmena tiene aproximadamente de mil a dos mil habitantes.

Esta especie (la maya) suele ser de las abejas que viven en grupo y es importante rescatarlas; si se pierden se entraría en grandes problemas; para empezar, ellas tratan de polinizar, eso significa que ayudan a los arboles a reproducirse.

Los arboles producen fruto y de manera silvestre lo aprovechan las especies que hay, posteriormente esos animales se encargan de esparcir las semillas a través de sus heces.

“Si perdemos la abeja perdemos la polinización, la producción de alimentos y los animales empezarían a tener problemas con la alimentación; tendríamos selvas muy lentas en su regeneración, con eso comenzaríamos a sufrir un colapso de los ecosistemas”.

 

La abeja es un pilar que mediante la polinización soporta a los ecosistemas y permite que se regeneren rápidamente, de la forma en lo que se vea es importante rescatar las especies.

 

La mayor satisfacción

 

“El hecho de que vea que las personas vienen a aprender y empiezan por ellos mismos a rescatar, a transmitir la información. La idea del proyecto es la concientización y ver que realmente se está llevando al cabo y se están dando frutos.

“Esa es la mayor satisfacción porque tu trabajo está dando resultados. Empezar a rescatar nuestra ciudad y también al planeta de algún modo”.

Elmar Penagos asegura que es importante entender la interdependencia y saber que una especie depende de otra; si se llegara a entender eso como especie no tendríamos muchos problemas.

“Gracias al éxito que ha tenido este proyecto, tengo la oportunidad de dar clases y transmitirlo en escuelas, desde el prescolar a la prepa, y es una oportunidad muy buena para poder empezar a sembrar esa semillita en la cabecita de los nuevos ciudadanos y que sean conscientes con el origen de las abejas nativas”.

Para este productos es complicado concientizar a los adultos por ser “más cerrados”, pero si hay personas interesadas que quieran realizar proyectos relacionados con la abeja se les enseña de una manera amigable para ganar dinero, pero sin explotarlas.

Al enseñar estos procesos, se enseña también de historia y de cultura maya y cómo los mayas relacionaban la producción de miel con su medicina tradicional.

 

Los Prejuicios

 

Elmar Penagos plantea que cuando se habla de abejas, lo primero que se le viene a la gente a la mente es: ¡pican!, pero ¿por qué pasa eso?, porque no se tiene la cultura y el conocimiento de las abejas nativas, sólo se ha enfocado en la abeja africanizada que es la que pica, de la familia apidae.

“Cuando tú llegas con alguien y le dices ok, hay una abeja que no pica porque no tiene aguijón y no representan un riesgo para la integridad física de las personas, ellos pueden estar tranquilos porque inclusive los niños pueden interactuar con ellas”.

Ahí les cambia totalmente el panorama, hay abejas que se pueden rescatar, se puede convivir con ellas, tenerlas en el patio de la casa y no va a pasar absolutamente nada.

“Entonces no es lo mismo trabajar con una apidae que con una melipona, esta abeja no tiene aguijón”.

 

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