(VIDEO) Nido de víboras

226

 

 

Por: Kukulkán

EL QUE no enseña no vende. Con tremenda verdad mercadológica y electoral de por medio, comenzaron las campañas de los candidatos que buscan hacerse con el mango de la sartén panista.

 

Y COMO de lo que se trata es de que hablen de uno, sea bueno o sea malo, Eduardo Pacho da nota para los medios al decir que “el Partido Acción Nacional ya no sólo debe cambiar de dueño sino también dejar de ser perro”, sentencia que quedará grabada a su favor o en su contra según le vaya en campaña.

 

PORQUE ANDARSE con declaraciones perronas es más un asunto de mercadotecnia que de idea política, como Trump, Boris Johnson y otros tantos desastrosos populistas comprenderán. No será el caso aquí, pero si esa es la estrategia que seguirán tanto Pacho como Faustino, no esperemos mucho debate productivo y sí algo de espectáculo cómico-mágico-político.

 

 

¡FUERA LOS extranjeros!, ¡independencia y libertad!… algo así es lo que proclama “Liberales por una auténtica democracia”, una organización social que pide se restituya la aduana de tener cinco años mínimos de residencia en Quintana Roo para poder ocupar un cargo público.

 

ALGO ASÍ como la doctrina Monroe pero en versión local: Quintana Roo para los quintanarroenses.

 

LA IDEA, según entendemos, es que nadie cuidará la casa mejor que sus propios habitantes, por lo que se debe evitar que recién llegados se encarguen de pasar la escoba porque lo hacen mal y todo queda igual o más sucio, sobre todo en temas de seguridad y finanzas.

 

EL ARGUMENTO, que tiene incómodas conexiones con las proclamas de Donald Trump y demás nativistas que quieren cercar sus países con muros reales y virtuales, da una idea de lo extendido que está por el mundo el empeño en mirar hacia dentro.

 

CIERTO, LA burra no era arisca, pero tampoco es que ser oriundo del estado sea garantía de mucho. Ahí están Betito Borge y Félix González, dos ex gobernadores muy locales que cuidaron tanto esta tierra que ya se la querían quedar enterita para ellos.

 

***

 

COMO EL mayor mercado que nos abastece de dólares turísticos es el estadounidense y sus portadores han dejado de venir como antes, las autoridades se rascan la cabeza en busca de fórmulas que atraigan su atención.

 

ES ASÍ que en plena lluvia de ideas grandotas, el secretario de Turismo federal Miguel Torruco Marqués propone que se haga un circuito para carreras Nascar en el estado, que si la Fórmula 1 le funciona muy bien a la Ciudad de México, ¿aquí por qué no?

 

EN ALGO tiene razón: un autódromo circular para esa categoría daría mucha visibilidad, pues cuenta con gran proyección para un mercado específico.

 

NO ES por echarle la sal a don Torruco, pero ya antes se intentó algo así con pobres resultados, ¿alguien se acuerda de La Mantarraya, el circuito caribeño de Fórmula 1 que se quedó en un simple trazo de papel?

 

Quizá te interese: Nido de víboras N° 247