#DesdeElVAR | Juegos de leyenda

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  • Aunque la organización fue desastrosa, los aficionados gritaron, aplaudieron y reconocieron a sus ídolos de antaño.

JESÚS SIERRA

La nostalgia es muy peligrosa y se vende muy bien; puede hacerte creer que el pasado era mejor y vale la pena pagar por revivirlo. Eso sucede con los “juegos de leyendas” de futbolistas retirados que se organizan alrededor del país, en el que viejas glorias y otras no tanto, pero igual entradas en años, se reúnen para brindarle a los aficionados un recuerdo de lo que fueron o intentaron ser en sus mejores años.

La buena convocatoria que tienen algunos de estos amistosos no es casualidad, ya que muchos prefieren vivir en la imaginación que ver otro partido de la Liga de Naciones de Concacaf entre México y Bermudas.

Para muestra un botón, la supuesta llegada de Ronaldinho a Cancún, para jugar un partido de despedida en noviembre, despertó el interés de muchos aficionados locales y hasta de medio nacionales. El astro brasileño que lleva más homenajes que José José apareció en un video donde mencionó que pronto estará en México, sin especificar el día, ni el lugar donde se presentará. Jamás mencionó a Cancún, pero a alguien le pareció bien decir que visitará este destino.

La falta de información precisa no impidió que se divulgara con rapidez el rumor y algunos empezaran a buscar dónde comprar sus boletos. A pesar de que existen malas experiencias previas sobre estos juegos amistosos de leyendas en la ciudad.

El caso más reciente fue en marzo del año pasado, cuando el “Tour de Leyendas” cumplió a medias con lo que prometía: los ex jugadores de América y Chivas debían firmar autógrafos, pero no llegaron a tiempo al local, el partido empezó con horas de retraso, al medio tiempo trascendió que los veteranos se negaban a salir de nuevo al campo porque les debían parte del dinero acordado y para colmo de medias verdades, presentaron a “Chuy” Mendoza como leyenda del América.

Aunque la organización fue desastrosa, los aficionados gritaron, aplaudieron y reconocieron a sus ídolos de antaño.

Al final preferimos ver al “Bofo” Bautista enfrentar una vez más a una versión descafeinada de las Águilas a vivir con la incertidumbre de una huelga en la Liga MX, por la falta de pagos a los jugadores del Veracruz.

Mientras se confirma o desmiente el partido de despedida de Ronaldinho en Cancún, podemos aferrarnos al pasado de lo que fue el brasileño y a la posibilidad de verlo una vez más en la ciudad, no en los antros, sino en una cancha.