‘Así quisiera acometer la huida’

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  • Daniel Leyva falleció esta semana.

 

Staff/Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- “Bien librado abandono los sesenta, / y así quisiera acometer la huida / sin que mi lengua sea consumida…”, escribió el escritor Daniel Leyva hace tres meses, tras cumplir 70 años.

Y el domingo, finalmente, su voz halló ese cause y partió.

“Un querido amigo más que se nos va”, tuiteó ante la noticia Lucina Jiménez, directora del INBA, instituto para el que el poeta y novelista laboró a mediados de los años 90 como director de la Coordinación Nacional de Literatura, entonces llamada Centro Nacional de Información y Promoción de la Literatura.

El autor, Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores 1976 por su poemario Crispal, había recibido apenas un homenaje en de la pasada Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería con motivo de su 70 aniversario.

Su novela más reciente fue lanzada por Alfaguara: Administración de Duelo, S. A.

Además del Villaurrutia, fue acreedor de otros reconocimientos, entre ellos la Beca Guggenheim en 1981, y, un año después, el Premio Nacional de Novela José Rubén Romero por Una piñata llena de memoria. Asimismo, obtuvo el grado de Comendador de la Orden del Rey Leopoldo II de Bélgica en 1993 y fue miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

Como poeta, fue también autor de El león de los diez caracoles (1972) y Taladra (1980), y, como narrador, de El cementerio de los placeres (2000) y El espejo equivocado (2005).

También se desempeñó dentro del servicio diplomático como consejero cultural en la Embajada de México en Bélgica.

 

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