Brillan en México y el extranjero; Julio Frenk y Rafael Lozano dan testimonio de vida

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  • Destacan por sus aportaciones en salud pública a nivel nacional y por su amplia trayectoria fuera del país.

 

Natalia Vitela / Agencia Reforma 

CIUDAD DE MÉXICO.- Son médicos pero no atienden clínicamente a los pacientes. La sociedad entera es su paciente. Destacan por sus aportaciones en salud pública a nivel nacional y por su amplia trayectoria fuera del país.

 

Julio Frenk / Rector de la Universidad de Miami

 

¿Por qué estudió medicina?

 

Soy la cuarta generación de médicos por mi lado paterno. Mi papá fue un endocrinólogo pediatra muy destacado. Su papá -mi abuelo-, fue médico y mi bisabuelo fue médico. El ejemplo de mi papá fue muy importante.

Además, encontré en la medicina la forma de cumplir una obligación que me inculcaron desde pequeño, que era corresponder el gran acto de generosidad de México.

Mi familia paterna salió huyendo de Alemania, de las atrocidades de los Nazis, en los años 30, y México le dio refugio, le salvó la vida, le abrió los brazos para empezar una vida nueva. Para mí el vehículo natural fue estudiar medicina.

 

¿Cuál considera como su mayor logro?

 

Los mayores logros han sido, por un lado, la fundación del Instituto Nacional de Salud Pública, el cual se ha convertido en el más importante centro de educación superior e investigación en materia de salud pública no sólo en México, sino en todo el mundo en desarrollo.

La segunda fue el privilegio de servir como secretario de Salud en el gran gobierno de la transición democrática, cuando Vicente Fox ganó la Presidencia y terminó con esos 72 años de un partido de Estado en México. Fue un gran logro todo lo que se hizo ahí, particularmente la creación del Seguro Popular.

 

¿Qué mensaje daría a estudiantes de medicina y a los médicos del país?

 

Lo que nos unifica a todos los que estudiamos medicina es no sólo nuestro conocimiento especializado, eso es muy importante, pero no lo más importante; lo más importante es una ética de servicio y tenerla presente es lo más relevante. Es una profesión que uno elige para servir a otros.

Esa ética de servicio incluye ser agentes de cambio para lograr que esos los servicios (médicos) lleguen a todo el mundo, es decir, la idea de que el acceso a la atención a la salud es un derecho fundamental.

Deben estar atentos a que se proteja a las instituciones públicas, ahora que se discuten muchos cambios, siempre con el compromiso de mejorarlas, pero no de destruir lo que se ha probado con evaluaciones rigurosas que sirve.

 

Rafael Lozano / Director de Sistemas de Salud y Análisis Estratégico del Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington

 

¿Por qué estudio medicina?

 

Siempre estuve interesado en entender el funcionamiento del cuerpo, me parecía que había un pensamiento mágico atrás de muchas cosas que escuchaba sobre las enfermedades y me atrajo la idea de entender desde una perspectiva científica las cosas.

Como estudiante trabajé dos años en un laboratorio de investigación clínica en el Instituto Nacional de Nutrición (INN), pero después durante el servicio social, me quedó claro que mi vocación estaba en la salud pública, no en la medicina clínica o de hospital. Mi interés estaba en el componente social de la salud y enfermedad.

 

¿Cuál considera ha sido su mayor logro?

 

Más bien son contribuciones que permitieron modernizar el sistema de información de la Secretaria de Salud en México. Muchas de las innovaciones y cambios implantados durante 2000-2006 siguen vigentes, lo cual es una gran satisfacción.

No es un logro personal, es el resultado del trabajo de equipo el que me condujo a estos resultados, entre ellos: implantar el certificado de nacimiento en México; crear el sistema de cuentas nacionales en salud, el registro de la clave única de establecimientos en salud, la búsqueda intencionada de muertes maternas, etcétera.

En el área de investigación el haber coordinado el primer estudio nacional de la carga de la enfermedad.

 

¿Qué mensaje daría a estudiantes de medicina y a los médicos del país?

 

El compromiso con la salud de la población no tiene fronteras ni límites. No hay una mejor forma sobre la otra. La medicina clínica da prestigio y credibilidad, la medicina de especialidad da además de lo anterior status en la sociedad.

Por su parte, la salud pública y la medicina social permiten mejorar el trabajo que se realiza en la comunidad en la colectividad.

Estamos en una era en la que la medicina debe estar basada en evidencia, en la que el pensamiento científico debe dominar las decisiones.

La medicina digital es lo de ahora, pero no sabemos cuáles son las fronteras. Imaginar lo que puede venir nos obliga a delinear lo que tenemos que hacer ahora.

 

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