Las mujeres médicas, exitosas y necesarias; rompen con brecha de género

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  • Aunque en el país la proporción de hombres y mujeres en la matrícula de las escuelas de medicina es similar.

 

Natalia Vitela y Dulce Soto / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Aunque en el país la proporción de hombres y mujeres en la matrícula de las escuelas de medicina es similar, en puestos de decisión la brecha de género es aún amplia y las médicas están en desventaja, coinciden expertas que han llegado a cargos claves en el Sector Salud.

 

Decidida a cambiar el sistema

 

Pasó de la academia e investigación a la militancia política y de ahí a la administración pública, motivada por una aspiración: contar con un sistema único, público y gratuito en salud.

Asa Ebba Christina Laurell sabe que llegó el momento de concretar por lo que ha trabajado tan duro.

“Cuando ganó la Presidencia el licenciado Andrés Manuel López Obrador, yo dije: ‘Eso es algo que yo he peleado toda la vida: una transformación del sistema de salud. Entonces voy a volver y voy a dar lo que yo pueda para que ese proceso suceda’, y en eso estoy”, dice la subsecretaria de Integración y Desarrollo de la Secretaría de Salud.

Nacida en Suecia, pero nacionalizada mexicana en 1971, fue secretaria de Salud del entonces Distrito Federal, con Andrés Manuel López Obrador como Jefe de Gobierno.

“Originalmente fui académica. Trabajé en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de 1973 hasta 2000”, contó la maestra de Salud Pública por la Universidad de California-Berkeley.

En la UAM fue fundadora, en 1976, de la Maestría en Medicina Social, proyecto considerado como innovador porque incorporaba las ciencias sociales en el estudio de la salud y promovido por la propia Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Entre sus mayores logros cuando estuvo a cargo de Salud en la Ciudad de México, se cuenta la creación del programa de pensión alimentaria universal, elevado a rango de ley en 2003 y la instauración del programa de servicios médicos y medicamentos gratuitos para la población sin seguridad social.

“Pusimos en orden el sistema de salud del Distrito Federal”, afirma.

Ahora, la funcionaria considera que uno de los pilares en su actual cargo es el trabajo de campo y palpar las realidades en materia de salud que hay en el país.

Ya impulsó la realización de un censo estratégico sobre las condiciones de la infraestructura y equipamiento, instrumental y personal de salud en unidades de salud y hospitales del País y en esta labor se ha topado con situaciones que califica como dantescas.

Tan sólo en Veracruz encontró 42 centros de salud que carecen de agua, electricidad y drenaje.

Asa Ebba Christina Laurell valora de su actual puesto en la Secretaría de Salud la oportunidad de realmente hacer un cambio a fondo. “Esas son oportunidades que a poca gente se les da”.

 

ASÍ LO DIJO:

 

“Es muy importante para los responsables a nivel federal estar en el campo. Para el personal de salud es parte del cambio y muy importante estar en contacto con la gente”.

 

Asa Ebba Christina Laurell

Subsecretaria de Integración y Desarrollo de la Secretaría de Salud

 

 

En las venas del Hospital General

 

Siempre va a la cabeza, así que no es casual que la doctora Guadalupe Guerrero Avendaño se haya convertido en la primera mujer en dirigir el Hospital General de México (HGM) en los 114 años de vida de esta institución.

Egresada de la Facultad de Medicina de la UNAM, se convirtió en experta en radiología e imagen y, posteriormente, en una de las primeras radiólogas intervencionistas del país.

“Eso quiere decir que no sólo conozco los métodos de diagnóstico, sino que los aplico en procedimientos terapéuticos. Es la parte terapéutica de la radiología. Con mínima invasión puedo acceder a todo el organismo por dentro, a través de las arterias, venas, vías biliares y urinarias. La radiología intervencionista es únicamente terapéutica.

“Obviamente, tengo que conocer todos los métodos de imagen y saber leer esas imágenes de ultrasonido, tomografía, resonancia magnética. Lo que hago es tapar lo que está anormalmente abierto o destapar lo que está anormalmente cerrado”.

La radióloga pondera la labor de su especialidad como crucial, en especial en pacientes multitratados.

“En estos pacientes que presentan síndrome de agotamiento vascular y se quedaron sin vasos, el radiólogo intervencionista busca la forma de ponerles un acceso venoso en donde sea. Algunas veces hemos puesto catéteres en las supra hepáticas, que son las venas del hígado”.

Cuenta que cuando se lanzó la convocatoria para dirigir el HGM, la especialista ya estaba preparada, pues un par de años antes había conformado un equipo de trabajo con médicos, enfermeras, trabajadores sociales y elaboraron un proyecto.

“El proyecto lo hice con base en lo que debe ser el quehacer del médico, que es el paciente. No son los edificios, no son las estructuras ni las especialidades, y el paciente del Hospital General es el más vulnerable, el que no tiene seguridad social de ningún tipo”.

Compitió con otros seis hombres, así que cuando el Secretario de Salud, Jorge Alcocer dijo: “Se decide designar como directora general…”, la experta sabía que el esfuerzo había valido la pena.

 

ASÍ LO DIJO:

 

“Soy la primera médico de mi familia y desde que tenía 6 años quería ser doctora. De niña tuve varias enfermedades graves y tenía mucho contacto con el doctor. La interacción que existía entre el médico y el paciente me pareció fascinante y decidí que quería curar a las personas. Siempre he sido empática con el dolor ajeno”.

 

Guadalupe Guerrero Avendaño

Directora del Hospital General de México (HGM)

 

 

Acostumbrada a ser pionera

 

En más de siglo y medio de existencia de la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM), Teresita Corona Vázquez es la primera mujer en presidir el organismo.

La experta en la investigación clínica en neurociencias inició su gestión en febrero pasado al frente del organismo con la inauguración del 156 año académico.

Entonces aseguró que será un organismo abierto que tomará en cuenta la voz de las distintas organizaciones científicas.

Señaló que la Academia propondrá a la Secretaría de Salud estrategias para mejorar la salud pública de la población que puedan transformarse en política pública.

La Academia Nacional de Medicina, agrega, será un organismo abierto que tomará en cuenta la voz de las distintas organizaciones científicas.

La neuróloga ofreció trabajar conjuntamente con el modelo de salud que plantea la administración actual.

Corona Vázquez está acostumbrada a ser pionera; también fue la primera mujer en dirigir, por 10 años el instituto nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” (Innmvs).

La ANMM fue creada el 30 de abril de 1864 y desde 1912 es órgano consultivo del gobierno federal, se integra por una mesa directiva responsable de tomar las decisiones, y cuenta con más de 700 académicos de ramas afines a la medicina, quienes trabajan en investigación y difusión sobre temas de salud.

De acuerdo con Corona aún existe una brecha de género en salud.

“Del total de miembros, sólo 17 por ciento somos mujeres, todavía estamos muy rezagadas en ese sentido, pero el porcentaje se ha ido incrementando poco a poco”.

Refiere que la matrícula de las mujeres en las escuelas y facultades de Medicina es mayor que la de los varones, y en las especialidades médicas está prácticamente a la par.

 

ASÍ LO DIJO:

 

“A las jóvenes que tienen acceso a la educación hay que decirles que pueden y deben hacerlo, se están preparando para su vida, y ese desarrollo profesional no está peleado de ninguna manera con el familiar, el emocional y el intelectual”.

 

Teresita Corona Vázquez

Presidenta de la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM)

 

 

Una ‘ruda’ en politrauma

 

En 1988 sólo dos mujeres ingresaron a la residencia médica en traumatología en el Hospital Magdalena de las Salinas del IMSS. Una de ellas fue la doctora Fryda Medina, a quien le tocó demostrar que esa especialidad no es exclusiva de hombres.

Antes, explica, se creía que las mujeres no podrían operar un fémur o reducir una fractura porque no tenían la “fuerza” necesaria para jalar y acomodar huesos tan grandes. Incluso, señala, le propusieron que mejor estudiara ortopedia pediátrica.

No desistió. Demostró que la técnica se aprende y ahora es experta en politrauma, las lesiones más graves, y en salvar extremidades en riesgo de amputación.

Tras realizar alrededor de 5 mil cirugías en más de 20 años de carrera, fue designada en 2017 directora de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”, mejor conocida como Hospital de Magdalena de las Salinas.

Se convirtió en la primera mujer en dirigir un hospital de tercer nivel de ortopedia y trauma.

Aún recuerda cuando años atrás, al presentarse a su primera cirugía el médico titular reclamó por teléfono al jefe de guardia: ‘Te pedí un residente, no una vieja'”.

“Me dije: ‘No pasa nada, yo le voy a demostrar que una vieja también sabe operar'”.

Treinta y un años después, en 2019, sólo ocho mujeres estudian traumatología en el mismo hospital.

El Seguro Social tiene 25 UMAEs, seis de ellas dirigidas por mujeres. Cuatro de esos hospitales son exclusivos para traumatología y sólo uno tiene a la cabeza a una mujer.

La especialista indica que su amor por los huesos nació cuando practicaba atletismo en la prepa y le interesaban las lesiones deportivas. Después estudió medicina en la UNAM.

Tras terminar la especialidad en el IMSS, fue cirujana de base durante 20 años y, estima, realizó alrededor de 5 mil cirugías. Los médicos que atendían los traumas se dividían en dos bandos, recuerda, los “técnicos” y los “rudos”.

“Yo fui de los rudos, fui 20 años tropa. A mí me gustan los huesos largos, el politrauma, siempre me ha gustado lo difícil. A lo mejor soy medio rambesca”, sostiene Medina.

 

ASÍ LO DIJO:

 

“Antes sí nos veían como bicho raro, a ver en qué momento nos desmayamos o decíamos: ‘Ay, no puedo’. Ahora tenemos mesas de fracturas que nos ayudan a traccionar, a posicionar al paciente, herramientas tecnológicas que no teníamos hace 30 años”.

 

Fryda Medina

Directora de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) “Dr. Victorio de la Fuente Narváez”

 

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