Llega al Munal obra de Plensa

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  • La obra del artista catalán se exhibe en un museo mexicano por primera vez.

 

YANIRETH ISRADE/AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.- Por primera vez un museo mexicano, el Munal, alberga la obra del escultor catalán Jaume Plensa, una colosal cabeza de 2 toneladas y 7.5 metros de altura que representa a una mujer cuyas manos cubren sus ojos, apartándola del mundo, privándola del horizonte, como si un muro la atajara.

Precisamente el título de la pieza, hecha en fibra de vidrio y polvo de mármol, “Behind the Walls”, remite a las barreras externas, pero sobre todo a las del interior.

“En todo el mundo estamos levantando muros para proteger cierto bienestar, cierta cultura, ciertas tradiciones, cosas que a veces son simplemente un miedo al otro, a lo desconocido.

“Esta pieza nació porque muchas veces señalamos como culpables a los políticos, a alguien más, diciendo: ‘Mira, está levantando muros’, pero los peores muros, los más altos, y que se levantan en todo el mundo, son los que levantamos con nuestras manos cuando nos tapamos los ojos y no queremos ver, cuando evitamos hablar de algo, cuando nos parece mejor mirar hacia otro lado. Estos muros tremendos son nuestra responsabilidad”, dice el escultor en entrevista.

Expuesta antes en el Rockefeller Center, “Behind the Walls” se inauguró en el Patio de los Leones del recinto de Tacuba 8, en la Ciudad de México, donde requirió un día entero, para ser instalada sobre una plataforma.

Pero su tamaño no intimida: se vuelve más accesible a medida que se mira la cabeza de Chloe, la adolescente catalana que fungió como modelo.

“Creo que el futuro es femenino como concepto”, añade al explicar la elección de una mujer en esta y otras obras monumentales. “El hombre es un accidente interesante, pero sólo un accidente pasajero. La memoria es femenina y el futuro también, (y yo) defiendo esta feminidad en nosotros como hombres, y hemos de reivindicarla”, afirma el autor de diversas esculturas públicas repartidas por el mundo, como Crown Fountain, en el Millennium Park de Chicago; Roots, en el Toranomon Hills de Tokio, y Rui Rui, en el Palazzo Cavalli-Franchetti de Venecia.

Sin embargo, Behind the Walls, expuesta en el Munal hasta el 24 de febrero, es una obra que trasciende al resto, considera el artista.

“No es un objeto, no es una escultura: es un estado de ánimo. Trasciende tal vez otras que he hecho porque tiene una narrativa que intenta abrazar un estado de ánimo, una desazón que nos invade en el mundo actual, como una impotencia para poder arreglar tanto sufrimiento, tanto dolor en el desplazamiento de comunidades de unos lugares a otros”.

Plensa, Premio Nacional de Bellas Artes de España en 2012, reivindica la pieza no sólo como un espacio que irradia luz, abrigo y silencio, sino también que propicia la reflexión, para que el espectador mire dentro de sí.

“Falta silencio y tiempo para que cada uno de nosotros esté consigo mismo. Nos faltan lugares donde podamos volver, lugares que muchas veces he comparado con la mano de la persona que amas, con la cocina de tu madre, aquel olor; con el sofá en el que siempre te sentabas a leer.

“Creo que la escultura tiene una enorme capacidad para hablarnos de ello, y en este momento en que todo parece vertiginoso, que hemos dicho una cosa y ha desaparecido, tendríamos que recapacitar”.

La lentitud, señala, parece una cosa negativa, pero es intrínseca a las buenas decisiones, a la reflexión, al amor a largo plazo.

“Un campesino no puede recoger la cosecha cuando no es el mes adecuado, ha de esperar. Este tiempo que marcan los ciclos son fundamentales; los hemos forzado. Y creo que la escultura tiene esta capacidad, no de juzgar, (porque) no juzgo nada: ofrezco algo que ya teníamos; simplemente nos adormecimos, nos despistamos, perdimos un poco la dirección, como cuando caminas en la oscuridad y se te puede ir un poco el camino. Hace falta de pronto una lucecita que te vuelva a llevar a él. La escultura, creo, tiene esta capacidad de luz en la oscuridad”.

 

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