Ayuda nutrióloga desde tres frentes

370

 

  • La nutrióloga María del Rocío Gallegos Dorantes se esmera por atender a sus pacientes.

 

CARLOS RIVERA

CANCÚN, Q. ROO.- La nutrióloga María del Rocío Gallegos Dorantes, originaria de Acapulco, Guerrero, y egresada de la Universidad de Guadalajara, lleva su esfuerzo y dedicación profesional al Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT) Quintana Roo.

Ofrece su ayuda en el área de Medicina del Deporte y de manera independiente con su consultorio “BioBalance”. Su trabajo en el CRIT le ha permitido desarrollar ampliamente un gran cariño, amor, respeto y comprensión a los pacientes.

“Ser nutrióloga independiente y querida por mis pacientes es el logro más importante que tengo de manera profesional; sin embargo, un trago amargo que tuve fue en el sector público, ya que no pude cumplir con mis cometidos debido a que la filosofía del lugar no era congruente con mi ética profesional”.

María del Rocío ha sido residente de Cancún por más de 25 años, procurando llevar la cultura del buen comer a diversos horizontes; asegura que la mayoría de las enfermedades que existen hoy en día se pueden prevenir y combatir a partir de una buena alimentación.

De la misma manera, argumenta que la labor de un nutriólogo en el área médica es parte del tratamiento integral de un paciente, específicamente en el plan alimenticio y en la somatometría para el cuidado y el tratamiento para disminuir síntomas daños renales, digestivos, neurológicos o cardiovasculares.

Sin embargo, la nutrióloga señala que su trabajo en el sector deportivo es un tema muy hablado en la opinión pública, ya que interfiere en el cuidado y mantenimiento de todos los órganos del cuerpo, en específico para lograr un rendimiento físico y preparación.

Explica que para una pre competencia, elabora el plan alimenticio para el deportista, modificando los macro nutrimentos. Posterior a la competencia se modifica de nuevo el plan.

 

Un trago amargo

 

Con voz quebrada, María del Rocío Gallegos cuenta que su experiencia menos favorable fue la pérdida de su madre cuando solo contaba con siete años de edad, y que aquel evento detonó su interés por trabajar y esforzarse mucho para salir adelante a pesar de las adversidades.

 

 

Recuerda que su vulnerabilidad en la infancia la hizo encariñarse por las mascotas, por lo que argumenta: “Si yo no me hubiese dedicado al área de la nutrición, por supuesto hubiese entregado mi vida al área de la salud de los animales y lograr ser una gran veterinaria”.

La nutrióloga indica que un factor a favor de ser nutriólogo en Cancún es la relación con diferentes sectores, como el deportivo, la salud, la estética y lo social, sobre todo el hotelero.

Aclara que algo en contra que tiene su profesión es que la gente predispone que un nutriólogo no puede comer la diversidad de alimentos, por ejemplo, “unos ricos tacos o un pozole”.

María del Rocío admite que la especialidad a la que no le interesaría dedicarse es en el sector administrativo, ya que le gusta diseñar programas de salud, pero no abundar en ese campo.

En el lado deportivo, señala que ha realizado un gran labor con la campeona mundial de boxeo “La Niña Gómez” desde hace 2 años.

La nutrióloga menciona que tener un consultorio propio también implica grandes responsabilidades, ya que se requiere orden por el manejo de agenda.

También es importante implementar aparatología moderna en beneficio de los pacientes; su mayor anhelo es poder servir a personas de todos los rincones de México y el mundo.

María del Rocío Gallegos reconoce que los nutriólogos sí siguen una dieta equilibrada, pero también una rica variedad “donde se incluyen los taquitos”.

 

Quizá te interese: Conformarán Consejo Ciudadano en Materia de Búsqueda de Personas