Tensa exhumación de Franco a España

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  • La operación fue menos sobria de lo que el Gobierno hubiera querido por la tensión con la familia y la presencia de franquistas en el lugar de reinhumación.

 

REFORMA / STAFF

MADRID.- Después de 44 años y en apenas tres horas, el dictador español Francisco Franco fue exhumado ayer del Valle de los Caídos y enterrado de nuevo en el cementerio de Mingorrubio, en el barrio madrileño de El Pardo.

La operación fue menos sobria de lo que el Gobierno hubiera querido por la tensión con la familia y la presencia de franquistas en el lugar de reinhumación, donde ya reposa junto a los restos de su esposa, Carmen Polo.

En el Valle de los Caídos se vivió un choque entre los parientes del dictador y el Gobierno, cuando éste constató que, pese a que lo había prohibido, uno de los nietos del exhumado, Francis Franco, llevaba consigo la bandera con el águila de San Juan que acompañó el ataúd del general cuando fue enterrado en noviembre de 1975.

El Ejecutivo lo obligó a dejarla en la entrada antes de entrar en la basílica.

Además, hubo gritos por parte de los nietos de “¡Viva España! ¡Viva Franco!”, algo prohibido desde 2007 como cualquier hecho de exaltación de la Guerra Civil, de sus protagonistas o del franquismo.

Más tarde, ocho familiares del dictador, entre ellos cuatro nietos, sacaron de la basílica el ataúd original, y colocaron sobre él un distintivo familiar y la cruz laureada de San Fernando, que se convirtió durante la dictadura en el escudo de armas del régimen. El féretro fue trasladado en helicóptero a su nueva ubicación.

En Mingorrubio-El Pardo la familia del dictador estuvo rodeada de franquistas y banderas preconstitucionales.

El Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, indicó que la exhumación ponía fin a los recuerdos del franquismo. “Se pone fin a una afrenta moral.

El homenaje al dictador era un agravio a nuestra democracia”, indicó.

Las diversas posturas sobre el tema contrariaron a España, con sectores populares que aplaudían el cierre de una etapa y opositores políticos, como el Partido Nacionalista Vasco (PNV), que sostenían que el acto fue una exaltación franquista y una nueva humillación para el país.

Pablo Casado, del Partido Popular (PP), señaló que el Gobierno había procedido a la exhumación para tapar los datos del paro. Podemos y Ciudadanos calificaron la operación de electoralista, por los comicios del 10 de noviembre, que serán los cuartos en menos de cuatro años

 

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