(VIDEO) NIDO DE VÍBORAS

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Por: Kulkukán

¡EL AVIÓÓÓÓN! Uno entiende que como parte de sus funciones, los alcaldes deben recorrer sus municipios y a veces hasta acudir a demarcaciones ajenas por cuestiones de trabajo y relaciones públicas.

ESOS VIAJES, que suelen ir con cargo al bolsillo de los contribuyentes, deben estar justificados y los pasajeros han de rendir cuentas y procurar que cada peso invertido tenga razón de ser.

PERO PAGAR cinco mil 500 varos extra por perder el vuelo es, aparte de un despiste extraño y un involuntario homenaje a Tatú, una desconsideración hacia el electorado que confió en su autoridad. Esa cantidad es la que pagó la alcaldesa Mara Lezama cuando le cerraron las puertas de embarque en su vuelo de regreso desde Los Cabos en junio pasado.

PERO EL que se lleva las palmas es el carnal Marcelo José Guzmán, quien como tesorero municipal ha facturado poco más de 70 mil pesitos por cuatro viajes, que en promedio pueden no parecer demasiado, menos de 20 mil por cada uno, pero que resultan onerosos si consideramos que vivimos en la austeridad republicana.

EN ESE sentido, el responsable mayor de la 4T, el presidente Andrés Manuel predica con el ejemplo al trasladarse en aerolíneas comerciales en clase económica. Por lo visto, no es suficiente predicar con el ejemplo.

PERDER EL vuelo le puede pasar a cualquiera, pero uno esperaría que, en el caso del tesorero, al menos tuviera cuidado en cuidar un poco más el dinero y no actuar como si tuviera un cajero automático a su disposición.

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OTRO EXPERTO (¿?) en finanzas, Juan Pablo Guillermo Molina, alias #LordAmparo, se adentra cada vez más en su nueva vocación como maestro en el arte de escurrir el bulto.

EL EX titular de la Sefiplan, a quien no le cuadran las cuentas de algo así como mil 600 millones de pesos (centavos más, centavos menos) durante su servicio como achichincle de Betito Borge, ya le agarró el gusto a meter amparo tras amparo hasta por lo que no le hace daño.

LA ESTRATEGIA de acudir a un juez para solicitar protección a cada rato, conocida como la técnica del gato bocarriba, es muy utilizada por quienes buscan ganar tiempo y exasperar a almas impacientes.

PERO DONDE se cierra una puerta se abre una ventana y es así que con el expertise que el buen Pablo Memo está acumulando, no sería extraño que pronto abra su negocio de asesorías en peticiones de amparo.

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¿YA COLOCÓ su ofrenda? Recuerde que nuestros seres queridos llegan esta noche y mañana para estar un rato entre nosotros y volver a estar juntos en familia.

Y PARA mayor honor a los que ya se fueron y a los que todavía están aquí, procure que después de la cena, la fiesta o la ceremonia todo quede limpio. No dejemos basura. Las tradiciones deben ser una celebración, no un chiquero.

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