Fabrican IMSS ‘negligencia’ para quitarle plaza a médico anestesiólogo

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  • Acusa médico anestesiólogo despojo de derechos laborales y cancelación de la pensión

 

CARLOS RIVERA

CANCÚN, Q. ROO.- Carlos José Pérez Segovia, médico anestesiólogo del turno vespertino del IMSS Quintana Roo, denunció que el instituto intentó lucrar con su plaza de trabajador sindicalizado a partir de una acusación de negligencia fabricada por directivos de su unidad médica y del sindicato de trabajadores.

Narra que el 17 de Marzo de 2015, en el Hospital de Ginecopediatría Núm. 7 del Instituto Mexicano del Seguro Social de Cancún, turno matutino, se presentó la señora Jessica Karime Aguilón Aké, de 41 años de edad.

La trabajadora de la Comisión Federal de la Electricidad (CFE) entró al servicio de Urgencias por elevación de la tensión arterial y fue enviada al área de Toco Quirúrgica para control y vigilancia.

Una vez controlada su presión arterial, la doctora Ramona García la envió al Hospital para continuar con el monitoreo de sus signos.

El doctor Pérez Segovia detalla que el Dr. Rodolfo Rivero de Dios, médico de confianza N53, coordinador médico del turno vespertino, ordenó intervenir quirúrgicamente a la paciente, con diagnóstico de 36.6 semanas de gestación y placenta previa total.

Jessica Karime no presentaba trabajo de parto, no era de urgencia y no estaba programada para cirugía, sin embargo, el Dr. Rivero de Dios no justificó en nota médica la razón para llevarla a cirugía.

El médico denunciante asegura que Dr. Jorge Cabral Calvillo la operó de cesárea y el Dr. Juan Gómez Torres aplicó la anestesia.

De acuerdo con las notas médicas postoperatorias y postanestésicas no hubo complicaciones, por lo tanto, no existió un Código Rojo en el turno vespertino como afirmó el Dr. Rivero de Dios.

Nunca se presentó ante el Comité de Vigilancia Médica Delegacional para un Código Rojo ERI, como marca el protocolo para esta clase de urgencias.

 

Los signos vitales

 

Jessica Karime llegó al servicio de recuperación a las 18.30 horas del día 17 de Marzo de 2015. Pérez Segovia, aclara, era el encargado del servicio de recuperación; la paciente tuvo vigilancia continua, no invasiva, con monitor Contec, programado cada 15 minutos para reportar los signos vitales.

El anestesiólogo afirma que todos los datos fueron reportados y anotados en la hoja de Vigilancia de Enfermería por Patricia Matú Euán, del turno vespertino.

De acuerdo con el acta informativa elaborada por el subdirector médico Dr. Luis Sánchez Esquivel, informó que no se encontraron notas médicas del anestesiólogo Dr. Gómez Torres, de entrega recepción al Servicio de Recuperación. A las 19.55 horas, el anestesiólogo Dr. Gómez Torres prescribió paquete globular.

El Dr. Luis Sánchez Esquivel no menciona en el acta informativa la justificación médica por parte del Dr. Gómez Torres de esta prescripción del paquete globular.

“El Dr. Gómez Torres invadió mi lugar, usurpó su función y sin permiso ordenó la transfusión sanguínea, haciéndose responsable de las implicaciones legales de su acto y las complicaciones transfusionales, aun cuando el ginecólogo Dr. Jorge Cabral Calvillo fue avisado en varias ocasiones para valorar el sangrado transvaginal, porque él fue quien operó a la paciente, la valoró y no tomó acción alguna”.

Carlos José Pérez Segobia explica que a las 20.30 horas terminó su jornada laboral con la paciente viva, consciente, tranquila y con palidez de tegumentos y vigilada con monitorización continua no invasiva cada 15 minutos.

Reitera que el Dr. Rivero de Dios nunca se presentó físicamente al quirófano ni a recuperación y que tampoco había Código Rojo.

Ya en el turno nocturno, a las 20.45 horas de ese día, el Dr. Sergio Medina Martínez reportó taquicardia de 110 por minuto, frecuencia respiratoria de 25 por minuto, palidez y toalla gineco-obstetricia, con 200 ml “aproximadamente”.

Ese fue el reporte de acuerdo con la apreciación de la enfermera Patricia Matú Euán, ya que nunca se pesó la toalla.

A las 20.50 horas, el ginecólogo del turno nocturno, Dr. Jorge Carballo Araujo, valoró a la paciente y  no encontró sangrado transvaginal, pues no lo reportó en su nota médica y sólo indicó vigilancia de sangrado transvaginal, soluciones intravenosas y carbetocina intravenosa.

 

La parte complicada

 

Posteriormente, a las 21.30 horas, el médico la valora nuevamente encontrando a la paciente grave y con sangrado de la herida quirúrgica y sin respuesta al manejo indicado.

A las 21.40 horas, el Dr. Carballo la pasó al quirófano en estado muy grave para operar con la médico general Verónica Cruz Canseco y el anestesiólogo Dr. Sergio Medina Martínez. Se le transfundieron varios paquetes globulares y sueros intravenosos.

A las 23.20 horas, la paciente presentó paro cardiaco y las maniobras de resucitación fueron reforzadas por médicos intensivistas traídos de la unidad hospitalaria del IMSS # 17. Le administraron más medicamentos sin éxito alguno.

 

 

A las 00.20 horas del 18 de Marzo de 2015, narra el doctor Pérez Segobia, la paciente es declarada muerta en la sala de quirófano del turno nocturno, tres horas después del final de su jornada laboral.

“Probablemente tuvo una reacción anafilactoide tardía a la transfusión de paquete globular, reportándose la alteración a las 20.45 horas; el Dr. Carballo Araujo prescribió a las 20.50 horas carbetocina intravenosa.

“La carbetocina como análogo de la oxitocina ocasionó una reacción secundaria adversa por sobredosificación, produciéndose hiperactividad uterina, hipertonía uterina en un útero recién operado, ocasionando ruptura y hemorragia uterina que provocó el deterioro rápido de la paciente y su agravamiento.

“Los sueros intravenosos y la transfusión masiva produjo en la paciente edema pulmonar, acidosis metabólica, coagulación intravascular diseminada, desangrándose. Por la intoxicación medicamentosa ya no respondió la paciente a la resucitación, llevándola a la muerte”, detalla Perez Segovia.

 

Manoseado, alterado

 

El médico anestesiólogo declara que subdirector Dr. Luis Sánchez Esquivel hizo un acta informativa basada en un expediente que fue manoseado, alterado y maquillado, por lo que tuvo un juicio arbitrario y parcial, acusándolo de no poner una nota médica en el expediente y culpándolo de no cumplir con sus funciones.

El denunciante se comunica con la entonces secretaria general del Sindicato de trabajadores del IMSS, Gisela Álvarez Reyes, en más de cinco ocasiones y le menciona reiteradamente de las anomalías y arbitrariedades cometidas por los doctores Rivero de Dios y Sánchez Esquivel.

Solicita permiso para llevar a un abogado de su confianza para la defensa en la comparecencia ante la Jefatura de Servicios Jurídicos del IMSS, como lo marca el Contrato Colectivo de Trabajo en su artículo 76 del Reglamento Interno.

La líder sindical le contestó que no era necesario, pues ella iba a enviar a un defensor del sindicato.

Gisela Álvarez envió al médico pediatra Dr. Jorge Marcelino Irigoyen Martínez para su defensa ante la licenciada Gilda Caro Galván; este doctor, por su falta de experiencia jurídica, no lo representó adecuadamente y permitió que ninguno de sus argumentos hayan sido tomados en cuenta para la defensa.

Hasta la fecha, el médico denunciante se pregunta cómo fue posible que buscaran castigarlo con una rescisión del contrato de trabajo por no poner una nota médica en el expediente.

Esto, cuando todos los que la operaron, anestesiaron, transfundieron, intoxicaron, sobredosificación, contaminaron y desangraron hasta llevar a la muerte a la paciente, quedaron con impunidad.

También cuestiona por qué los médicos de confianza N53 sindicalizados Rodolfo Rivero de Dios, Joel Madera Gamboa, Luis Sánchez Esquivel, Juan Manuel Garnica Corona, quienes manosearon, alteraron, maquillaron y mintieron, también quedaron sin castigo.

El 18 de abril de 2015, la licenciada Gilda Caro Galván le entregó al médico anestesiólogo la resolución del juicio, rescisión del contrato de trabajo, firmado por el Lic. José Manuel Celso Cocom, titular de la Jefatura de Servicios Jurídicos de la Delegación Estatal en Quintana Roo.

 

Conflicto de interés

 

Pérez Segovia, el médico denunciante, ante la presencia de conflicto de intereses, afirma que la secretaria general del sindicato de trabajadores del IMSS es la esposa del Dr. Juan Manuel Garnica Corona, director del Hospital de Gineco Pediatría Núm. 7 IMSS Cancún Quintana Roo.

Por ello Gisela Álvarez lo dejó sin la representación jurídica adecuada y en total indefensión, ya que sus argumentos no fueron válidos ni se tomaron en cuenta para la defensa, sin los resultados farmacológicos, toxicológicos, necrológicos y sin las pruebas y resultados de la autopsia.

“Expreso vehementemente que la paciente Sra. Jessica Karime Aguilón Aké, no falleció en el turno vespertino en el área de recuperación, murió en el turno nocturno en el quirófano, intoxicada, reoperada, sobredosificada, contaminada y desangrada (…) después de mi jornada laboral”.

Este castigo injusto de rescisión del contrato de trabajo, tuvo como base para la expiación de culpas de terceros, amenaza de despojo de derechos laborales, cancelación de la pensión, desprotección de la cobertura médica.

Pérez Segovia solicitó eliminar de su expediente el acta instrumentada en su contra, la cancelación de la rescisión del contrato de trabajo y que se castigue a quien o quienes resulten responsables.

“Logré seguir laborando para el instituto, sin embargo, el IMSS Quintana roo cuenta todavía con impunidad por parte de sus directivos y autoridades sindicales, que perjudican a su personal con tal de lucrar económicamente con las bases de trabajo”, remata Pérez Segovia en su denuncia.

 

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