NIDO DE VÍBORAS

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Por: Kulkukán

AL FINAL todo se descubre y se paga, ya sea que apoquines por voluntad propia o te cobren a lo chino, como le pasó al Ayuntamiento de Benito Juárez, al que le retuvieron un par de cuentas bancarias para compensar un asunto no resuelto de tiempo atrás.

PERO SEAMOS justos: el origen del mal karma que se trae la administración de Mara Lezama hay que rastrearlo en sus duchos predecesores Paul Carrillo y Remby Estrada, quienes hicieron sus travesuras y le endosaron el muertito al que sigue.

Y NO por descuido, sino que se trata de una malsana costumbre muy propia de la política mexicana, en la que el gobernante de turno, ya sea municipal, estatal o federal, pone en marcha planes que no completa o que son echados atrás por su sucesor, lo que crea una discontinuidad que explica mucho de por qué avanzamos a trompicones en este país.

HAY QUIEN dice que ese constante construir y destruir es parte de nuestra herencia prehispánica, en la que levantar y derruir y volver a construir templos y edificios monumentales uno sobre otro era parte misma de su visión del mundo, un mundo en constante cambio y transformación.

PERO NO seamos tan románticos. En nuestro tiempo, más que cosmogonía lo que pasa con muchas autoridades es pura incompetencia. Ahora la pregunta es si por fin se romperá el ciclo o la alcaldesa le dejará la casa lo más limpia posible al próximo inquilino.

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¡TENEMOS MIEDO! Y no porque el pasado fin de mes nos haya agarrado medio brujas antes de que cayera la quincena, sino porque algunos personajes andan medio silenciosos y eso suele ser mala señal.

LA APARENTE falta de actividad de Marybel Villegas, quien no ha dado nota en los últimos días, lejos de tranquilizar provoca cierto recelo por ver a qué hora y con qué nos va a salir, si con alguna declaración pomposa, alguna toma de tribuna o una selfie al lado del pejepresidente, una de sus aficiones más caras.

NO ES que la extrañemos, pero ya nos malacostumbró a sus espectáculos. Masoquista que es uno…

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EL JEFE venezolano Nicolás Maduro se refirió al líder mexicano Andrés Manuel como “amigo y hermano”, frase muy de compadrazgo que busca camaradería y complicidad, pero que en el fondo puede resultar algo tóxica.

PORQUE NO importa que ambos mandatarios tengan cierta afinidad política, en la práctica el entorno de cada uno es distinto y su capital ante el mundo tiene distinto valor.

EL PROBLEMA para AMLO es que el guiño de ojo de Maduro, quien busca asideros donde los encuentre, puede acarrearle mayores dolores de cabeza por la deteriorada imagen del venezolano. Porque como dicen por ahí, dime con quien te juntas y te diré cómo eres.

 

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