Causan hundimientos afectación a peatones; en Chetumal ya es un problema mayor

527

 

  • Todos los esfuerzos de los gobiernos estatal y municipal siguen sin rendir frutos

 

LAURA CRUZ

CHETUMAL, Q. ROO.- Los hundimientos y socavones en la capital del estado no son un problema menor, al contrario, hasta ahora todos los esfuerzos de los gobiernos estatal y municipal siguen sin rendir frutos.

A pesar de lo invertido y de las buenas intenciones, las calles poco a poco se hunden, causando afectaciones a los transeúntes, incluso hasta los que viven en la periferia.

Debido a que existe riesgo por construcciones en la zona baja de Chetumal en donde son comunes los socavones y hundimientos, el Colegio de Ingenieros, en agosto del año pasado, solicitó al Ayuntamiento de Othón P. Blanco actualizar el Reglamento de Construcción de acuerdo con el recién aprobado Programa de Desarrollo Urbano (PDU).

Amir Efrén Padilla Espadas, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Quintana Roo, refiere que las corrientes de agua que hay de manera natural en el suelo, desembocan en la parte baja de la ciudad, lo que aunado al paso del tiempo hacen que las calles y pisos se vuelvan endebles a las construcciones.

“Reconocemos el esfuerzo y el interés de Gobierno del Estado por estar haciendo estas reparaciones, por tratar de mejorar la imagen.

Padilla Espadas declaró que el Colegio de Ingenieros Civiles conformó una comisión especial para estudiar los hundimientos en la parte baja de Chetumal; en trabajo conjunto con órganos colegiados y catedráticos del Tecnológico de Chetumal, analiza el comportamiento del suelo.

“La idea es entender más este problema, detectar los factores y ver cuáles son las propuestas de solución de métodos constructivos que se deberán llevar al cabo, adecuando nuestros reglamentos de construcción”.

De la noche a la mañana no hay una alternativa, pues los estudios ya están siendo aplicados, sin embargo, la investigación aún no concluye; no obstante, el Colegio de Ingenieros Civiles espera encontrar la solución a estos hundimientos que se presentan en la ciudad.

 

Atlas de Riesgo

 

De acuerdo con el Atlas de Riesgo de la Ciudad de Chetumal en 2011, 19 colonias de Chetumal presentan afectaciones por hundimientos, siendo la Adolfo López Mateos con 286 hectáreas afectadas, continúa la zona Centro con 230 hectáreas afectadas y la zona de Granjas con un total de 117.

El Atlas de Riesgo, advierte que los hundimientos se concentran en la zona baja de la ciudad; aquí se observan depósitos marinos poco consolidados y de consistencia muy variable, saturados por encontrarse cerca del nivel freático.

Sin embargo, los registros históricos muestran un patrón muy claro de recurrencia de los hundimientos, es decir, los hundimientos se registran en la misma ubicación recurrentemente.

Los desfondes registrados tienen su origen en causas naturales, pero son acelerados por la actividad humana a través de la construcción de obras y vivienda, así como el uso intensivo de las vías de comunicación.

Para determinar las zonas de peligro por hundimiento, en el estudio se ubicaron los desfondes a partir de los registros históricos para el periodo 2002 a 2010.

A partir de su ubicación y superficie, se realizó un análisis de densidad por tramo de calle. Las zonas con mayor peligro de hundimiento son aquellas donde se han presentado en repetidas ocasiones los hundimientos de mayor tamaño o recurrentemente.

Las zonas con peligro bajo son aquellas que se encuentran a menos de 100 metros de estos hundimientos recurrentes, es decir, zonas donde no se han registrado hundimientos pero que se encuentran próximas a estos.

“Actualmente se está revisando el reglamento de construcción para adecuarlo hasta cierto punto al PDU, porque viene a marcar cambios muy importantes y hay que adecuar a los nuevos lineamientos”.

El dirigente de ingenieros civiles opina que actualmente no es funcional los métodos de construcción con el que se levantan casas o fraccionamientos en la zona baja de la ciudad.

“Tomando en cuenta las características del suelo, probablemente no son los sistemas constructivos acordes a lo que debería de ser”.

Sin embargo, el reglamento de construcción lo permite, y mientras no esté reglamentado que sistema de cimentación se debe utilizar, las constructoras continúan utilizando estos métodos de construcción”.

 

Las afectaciones

 

El sector más vulnerable y quien más afectaciones sufre, son los choferes de taxis, quienes la mayor parte del tiempo trabajan ruleteando, teniendo que enfrentarse a calles con baches, aberturas y en este caso los hundimientos.

Tal es el caso del taxista Jorge Pech, quien cada dos meses debe llevar su vehículo al taller, gastando más de 600 pesos para que revisen la suspensión y el estado de las llantas.

“Cada dos meses lo estoy metiendo al taller; así como están las calles ahorita, trato

de tomar rutas alternas con calles que no estén muy dañadas”.

Otro taxista, quien prefirió omitir su nombre, dijo estar consciente de este problema,

sin embargo, opina que es en vano los esfuerzos que se hacen para reparar los socavones, pues no pasa mucho tiempo cuando estos se vuelven a formar.

Hasta ahora, una de las calles más críticas se ubica en el cruce de las avenidas Francisco I. Madero y Álvaro Obregón, donde un edificio de dos pisos tuvo que ser clausurado debido a que se formó un socavón que provocó que todo el inmueble sufriera afectaciones. Incluso, las casas aledañas también corren el riesgo de derrumbe.

“Yo prefiero chambear por otras partes de la ciudad, omito ir hacia el centro o las calles donde ya se que hay huecos, pues muchas veces las llantas se me echan a perder y así no me conviene estar trabajando”, refirió.

 

Quizá te interese: Aumentan los horarios de recolección de basura en Cancún