‘Sepulte’ bien a su empresa; hay obligaciones que el empresario debe contemplar

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  • Datos del último censo económico del Inegi revelan que después de 5 años de operación, muere 65 por ciento de las pequeñas y medianas empresas en México.

 

Silvia Olvera/Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- El cierre de una empresa de forma definitiva implica más allá que bajar la cortina, ya que hay obligaciones que debe realizar para evitar que ciertos “fantasmas” se le aparezcan en el futuro.

Datos del último censo económico del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan que después de cinco años de operación, muere 65 por ciento de las pequeñas y medianas empresas en México.

Ante esta realidad, lo más conveniente es dejar todo en orden, de acuerdo con expertos consultados.

David Martínez Saucedo, socio de la firma de abogados Santos y Saucedo, explica que lo primero que debe hacer un empresario y sus socios, es realizar una asamblea de disolución y posteriormente una asamblea de liquidación de la sociedad, para después hacer la baja del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

“Una vez que se liquida y se da aviso al SAT, también hay que dar aviso al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de que ya no hay empleados, es decir, también realizar la baja en el registro patronal, así como cubrir cualquier deuda”.

Gerardo Maldonado García, síndico especialista en Concursos Mercantiles, detalla que normalmente las empresas sociales-mercantiles se disuelven o se liquidan por diversas causas.

“La Asamblea acuerda la disolución social anticipada y de inmediato se acuerda el periodo de disolución”, señala el también corredor público.

“Para ello se nombra a un liquidador, quien tendrá cuatro funciones primordiales, que son terminar con los negocios pendientes de la sociedad, vender los activos, pagar los pasivos, y si sobra algún remanente, reintegrar a los socios el importe de su aportación a valor actual”.

El trámite también tiene que inscribirse en el Registro Público de Comercio, que es como si fuera el acta de defunción.

 

Conviene notificar

 

Martínez Saucedo dice que es muy conveniente hacer el aviso al SAT, de lo contrario, seguirá solicitando los pagos de impuestos y declaraciones correspondientes.

“Hay muchas empresas que no declaran esa baja y tarde o temprano el SAT va a mandar los requerimientos y puede poner la razón social en suspensión de actividades”, describe Mario Saucedo Montemayor.

 

El presidente de la Asociación Nacional de Abogados de Empresas en Nuevo León (Anade), recomienda no dejar pendiente ese trámite, porque hoy más que nunca el SAT tiene más control y tiene muy bien detectadas a las personas físicas, empresas, socios y accionistas.

Si la empresa cerró y no hicieron la baja, y alguno de los socios busca volver abrir una empresa, entonces tendrá problemas.

“Es un tema delicado, porque como accionista tienes que ir al SAT para una nueva empresa y renovar trámites como la FIEL, y al momento que se dan cuenta de la situación anterior, de tus antecedentes, van a aplicarte recargas y sanciones”, advirtió Saucedo Montemayor.

“Sobre todo porque el SAT tiene más control de las situaciones fiscales de las personas físicas”.

Asevera que es muy común que, si una empresa cierra por diferentes causas, los empresarios no tomen las medidas correspondientes que deben hacerse con ese cierre.

 

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