La lectura de historietas es cultura general

944

 

  • Memín Pinguín es una de las historietas más representativas de México.

 

CARLOS RIVERA

CANCÚN, Q. ROO.- De acuerdo con estadísticas de la plataforma de búsqueda Google, los temas que más interesan a los mexicanos en el universo de las historietas, abarcan al escritor “Stan Lee”, “DC Cómics” y “Cómics para adultos”.

El arte de contar historias a través de las imágenes se remonta a la misma Prehistoria.

Inclusive en el Antiguo Egipto se contaban historias por medio de sofisticados jeroglíficos y actualmente se conservan murales con forma de tira que incluían combinaciones de imágenes y texto.

La Roma Clásica nos ha legado columnas conmemorativas como la de Trajano, que narra visualmente las guerras ganadas por los soldados de este emperador.

La invención de la imprenta y la litografía permitió que pudieran añadirse textos a las imágenes o dibujos, además, a lo largo del tiempo, ha llegado a un público cada vez más amplio.

La prensa sensacionalista se convirtió en el lienzo perfecto para la difusión de los primeros cómics. A principios del siglo XX este nuevo arte se consolidaba “a la perfección” para las nuevas generaciones que estaban ávidas de lecturas diferentes.

 

DIFERENCIAS ENTRE “HISTORIETA”, “CÓMIC” y “MANGA”

El historietista multifacético Martín Macario Avilés Ramírez, quien formó parte de las primeras ediciones a color de Memín Pinguín, platicó en exclusiva para Luces del Siglo y manifestó que en México este tipo de publicaciones se llaman historietas y no cómics debido a la diferencia cultural en nuestro país, pues este tipo de historias son más pequeñas en comparación con otras del extranjero.

A diferencia de los cómics, explica, los personajes diseñados en México son pensados con más apego a la realidad, mientras que en Estados Unidos son estilizados.

Recordó que el “Primer Festival de Historieta Mexicana” surgió bajo la idea de la unión de sociedades autorales, ya que la historieta en el país estaba en crisis y a punto de colapsar, sin embargo, se llenó la galería del Centro Médico Nacional Siglo XXI, en la Ciudad de México, las historietas volvieron al interés del público, “ya que leer historietas es cultura general”.

El cómic norteamericano obtuvo gran éxito gracias a superhéroes como ‘Batman’, ‘Spiderman’ o ‘Superman’, y más o menos en el año 1929 se considera el comienzo en Estados Unidos de la edad de oro de los cómics.

Dicho género revolucionó a partir de revistas, las cuales dedicaban íntegramente a contar las aventuras de uno o varios personajes con periodicidad semanal o mensual; así, comenzó el fervor de los lectores por los “Comic Books”.

Con menos medios que sus vecinos del norte, pero sobrados de imaginación y talento, muchos personajes inolvidables nacieron en Latinoamérica, especialmente en Argentina, como Mafalda, de ‘Quino’.

Esta industria se desarrolló diferente en cada país, pero, en general, Sudamérica destacó por haber inventado íconos cotidianos que narran con humor las difíciles circunstancias que les ha tocado vivir, como “un reflejo” de la realidad social.

Ejemplo de ello es Condorito, el más famoso de Chile, creado en 1949 por ‘Pepo’, el cual es un cóndor (ave nacional chilena), que se busca la vida como puede, sin dejar de mostrar su gran corazón.

El personaje imprescindible, Memín Pinguín, levanta la mano en la historieta mexicana. Fue creado por Yolanda Vargas Dulché en 1943 y, a su vez, estaba inspirado en niños de la calle.

El manga (o cómic japonés) es tan prolífico e influyente que ha atravesado fronteras para llegar a los lectores occidentales por medio de sus versiones escritas o animadas.

El precedente de este estilo se ubica con los “Ukiyo-e”, delicados dibujos del siglo XVII, y su variante de contenido erótico, los “Shunga”.

Han tenido presencia de autores pioneros, como Katsushika Hokusai, quien en 1814 empezó a narrar historias visuales que representaban escenas de guerras. Este autor creó la nomenclatura “manga”, uniendo los términos “man” como involuntario y “ga” dibujo.

 

Quizá te interese: San Ildefonso abre sus puertas a migrantes de barro