‘Es un honor ser cartero para la gente’

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  • Gerardo Betancourt, cartero especializado y certificado.

 

CARLOS RIVERA

CANCÚN, Q.ROO.- Gerardo Carranza Betancourt es un cartero que lleva veintitrés años laborando para el Servicio Postal Mexicano, antes Correos de México.

Argumenta que “es un honor ser cartero por la gente que conoces a diario”, ya que en cada ruta que realiza siempre hay algo o alguien nuevo por conocer.

Es un cartero especializado y certificado que llegó a realizar sus labores gracias a una bolsa de trabajo.

Tiene un trayecto de entrega de correspondencia ordinaria registrada en su oficina central de trabajo.

“Mi labor no es difícil, ya que trabajo de lunes a sábado; a veces es un poco tedioso porque la empresa no cuenta con los recursos suficientes para realizar un óptimo el trabajo; sin embargo, mi empleo me ha permitido sacar adelante a mi familia y destacar de manera profesional.

“Mi transporte en el trabajo es una motocicleta y trabajo ocho horas y media, en ocasiones un poco más cuando se me acumula la carga laboral, pero vale mucho la pena porque tengo derecho a todos los préstamos de ley”.

Gerardo Carranza narra que por los malos manejos de algunos dirigentes y por algunas acciones de sus ex compañeros ha ido decayendo la demanda, además de que la tecnología ha perjudicado mucho su mercado.

Acepta que en algún momento su trabajo sí dejará de existir debido al internet, ya que empresas como Telmex y bancos, entre otras, ya no depositan sobres y su mensajería la está implementando por medio de correos electrónicos.

Comenta que un cartero gana aproximadamente 3 mil 500 pesos quincenales, que la edad promedio de los trabajadores es de 35 años y que actualmente laboran en su central 18 repartidores.

“No existen diferencias en percepciones económicas, sí tienes poco tiempo trabajando o más tiempo siendo cartero ganas lo mismo; además, no existe una diversidad de puestos, ya que sólo son los carteros y un jefe inmediato”.

Tienen la libertad de escuchar música y durante el tiempo que se encuentran en la oficina empiezan a distribuir la correspondencia por colonia y posteriormente cada repartidor hace su ruta por calles y numeración.

“Existen diferentes percepciones de las personas hacia nosotros, tanto buenas como malas; lo que sí nos hemos dado cuenta es de que las parejas de enamorados ya no se mandan cartas porque ahora existe el WhatsApp y las videollamadas”.

“Otro trabajo que veo similar a la mensajería sería la entrega de comida o medicamento express a domicilio; yo veo a Cancún como un área de oportunidad para este trabajo, ya que existe gente de muchos países con la costumbre de seguir mandando cartas a sus seres queridos”, manifestó Gerardo Betancourt.

 

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