Advierten extinción de especies por acidificación en océano

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  • La acidificación del océano tiene el potencial de cambiar ecosistemas marinos e impactar los servicios ecosistémicos que ofrecen a las personas.

 

STAFF/AGENCIA REFORMA

CANCÚN, Q. ROO.- La acidificación del océano causada por actividades humanas podría provocar la extinción masiva de especies, advierte un estudio liderado por la Universidad de Yale, Estados Unidos.

Las emisiones humanadas que provocan la acidificación desencadenarían la desaparición de especies marinas y terrestres.

Los científicos confirmaron la teoría de que la extinción masiva del periodo Cretácico-Paleógeno ocurrida hace 66 millones de años coincidió con el aumento de la acidez del mar.

Este evento fue el resultado del impacto de un meteorito sobre la Tierra al final del periodo Cretácico, que causó un descenso del pH del océano, es decir, que la acidez del mar aumentara, apunta la investigación publicada en la revista científica “Proceedings of the National Academy of Sciences” (PNAS).

Cerca del 75 por ciento de todas las especies de plantas y animales del planeta desaparecieron, incluidos grupos como los dinosaurios no voladores y moluscos.

 

¿QUÉ ES LA ACIDIFICACIÓN DEL OCÉANO?

Es un proceso causado por el incremento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera debido a actividades humanas.

Cuando el CO2 entra en contacto con el océano, reacciona con el agua del mar para producir ácido carbónico, por lo que aumenta la acidez del agua (disminuye el pH).

La acidificación del océano tiene el potencial de cambiar ecosistemas marinos e impactar los servicios ecosistémicos que ofrecen a las personas, como la protección costera y la provisión de alimentos.

Este proceso también promueve eventos masivos de blanqueamiento de coral y a frenar su crecimiento.

Si bien la extinción masiva de hace 66 millones de años se debió a que el meteorito impactó rocas ricas en sulfuros y provocó una lluvia de ácido sulfúrico que contaminó el mar, en la actualidad la acidificación del océano es causada por actividades humanas.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) señala que el océano absorbe más de un cuarto de todas las emisiones humanas de dióxido de carbono de la atmósfera.

Este proceso se agrava porque ocurre en paralelo al calentamiento del mar y a la desoxigenación del océano, que en conjunto se conocen como el “trío letal” del cambio climático contra el ambiente marino.

“La acidificación que observamos podría haber sido fácilmente el desencadenante de la extinción masiva en el reino marino”.

De acuerdo con Pincelli Hull, profesora de la Universidad de Yale y coautora del estudio, la acidificación actual del océano ocurre 10 veces más rápido que en cualquier otro periodo durante los últimos 300 millones de años.

Según la investigación, el pH del océano cayó 0.25 unidades entre 100 y mil años después del impacto del meteorito.

En la actualidad, los científicos estiman que el pH podría disminuir hasta 0.4 unidades para finales del siglo si las emisiones no decrecen pronto, e incluso si se consigue el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura a menos de dos grados centígrados, el pH podría decrecer 0.15 unidades.

“Si 0.25 fue suficiente para precipitar una extinción masiva, deberíamos estar preocupados”, señala Michael Hanehan, autor principal del estudio e investigador del GFZ Centro de Investigación Alemán de Geociencias.

 

¿QUÉ PUEDE HACERSE?

Si bien la acidificación del océano es causada principalmente por el CO2 disuelto en el agua, deben reducirse las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar mayores daños al mar.

Los científicos sugieren que un océano saludable necesita una concentración de CO2 en la atmósfera de menos de 400 partes por millón (ppm), cifra que ya se excedió. Este año, se registraron concentraciones superiores a 415 ppm.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) también ha llamado a los gobiernos del mundo a proteger el 30 por ciento de los océanos para 2030.

 

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