#DesdeElVAR | ¿Dónde está mi gente?

190

 

JESÚS SIERRA

Si hay alguna queja recurrente entre los cancunenses es que “no hay nada que hacer”. Sin embargo, hemos visto que al menos en deportes ya comienzan a hacerse más actividades, el problema está en que las personas se enteren, los precios sean accesibles y el evento que se vaya a presentar sea lo suficientemente atractivo para que valga la pena invertir

A pesar de los esfuerzos (pocos o muchos) para generar arraigo, ni en beisbol ni en futbol se logra una mejor asistencia a los estadios. Parece que el cancunense apoya a los equipos no para que ganen, sino para que no se vayan y puedan ver a los equipos rivales.

Es más fácil ganar un campeonato de la Liga Mexicana de Beisbol o la Primera División del Futbol Mexicano que recuperar o generar aficionados en Quintana Roo. Para muestra nada más hay que ver cómo ha caído el número de asistentes tanto en el Beto Ávila como en el Andrés Quintana Roo. A pesar de las promociones, descuentos y cambios de horarios, las personas parecen distanciarse cada vez más de los equipos que juegan en dichos inmuebles.

Ambos llenaban sus partidos como locales y las expectativas de los cancunenses, pero con el paso de los años las gradas y los triunfos se han ausentado.

En el caso de los Tigres de Quintana Roo, luego de dos temporadas convulsas por el cambio de propietarios y a cuatro años de su último título, el estadio presentó este 2019 un promedio de 3 mil 839 espectadores en 59 juegos disputados como local. Al hablar con algunos aficionados del beisbol en Cancún, me comentaron que entre los factores del distanciamiento de la gente con el equipo están los resultados, el precio de las entradas, el consumo durante los partidos, el interés por los equipos rivales y la falta de identificación con los felinos.

Factores similares suceden con el Atlante, que luego de levantar dos trofeos en Cancún comenzó su descenso, tanto en aficionados como de categoría. Ahora que vuelven a estar de nuevo en la Liguilla, el que se ocupe un 50 por ciento de las gradas puede ser considerado un logro para la directiva azulgrana. El apoyo a los Potros para que vuelvan a Primera parece más un deseo de ver de nuevo a equipos de la Liga MX aquí, que un anhelo de verdaderos aficionados azulgranas.

Ambas franquicias tendrán que trabajar cuesta arriba para recuperar espectadores con buenos resultados deportivos, con la esperanza de generar más afición. Y así no tener que preguntarse: “¿Dónde está mi gente?”.