‘Las mochilas son nobles y venderlas es un orgullo’

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  • Empezó desde niño, ahora que es mayor de edad Carlos Abel domina la venta de mochilas en diversos tianguis de Cancún.

 

CARLOS RIVERA

CANCÚN, Q. ROO.- Con apenas ocho años de edad, Carlos Abel empezó a ganarse la vida vendiendo mochilas en diversos tianguis de este destino.

Levantarse temprano es ya parte de la rutina para colocar su puesto en el tianguis y esperar a que sea un buen día de venta. Con 10 años ya de experiencia, el ahora joven mayor de edad afirma que “las mochilas son nobles y venderlas es un orgullo”

Dependiendo la temporada es mayor o menor la ganancia, por ejemplo, a finales de mes tiene más demanda de maletas porque las personas se van de vacaciones.

Cuando llega el periodo de regreso a clases definitivamente le consume mucho tiempo, y la recompensa es gratificante porque se vende bastante. Los padres de familia van con sus hijos al local a escoger la mochila ideal que se acomode a su presupuesto.

Carlos Abel tiene un gusto especial por las cangureras, pues por la practicidad y utilidad para llevar objetos pequeños recomienda ampliamente a sus clientes adquirir una.

“Para tener buen tiempo de venta tenemos que llegar a las siete de la mañana para montar y terminar de colgar todas las mochilas, para su exhibición a las nueve (de la mañana), y acabar aproximadamente a las tres de la tarde.

“Mi compañero y yo somos una excelente mancuerna para la venta de mochilas, cuando alguien se va con su compra, compartimos su felicidad porque es un objeto para transportar algún patrimonio personal”.

El joven comerciante se percató que en la lista de útiles han incrementado los requerimientos, por ejemplo, en loncheras o estuches, lo que beneficia a su negocio de manera gradual, ya que al comprarle un artículo al hijo el padre se lleva otro para él.

En ocasiones le resulta con más beneficios el horario nocturno de venta ya que hay gran cantidad de adultos que compran la mercancía que necesitan sus hijos en la escuela cuando culmina su jornada laboral.

Confirmó que la Unión de Tianguistas de Cancún (UTC) les permitió comprar el espacio para su puesto y para que se respete la ubicación de cada local es necesario pagar una cuota diaria.

Al ser cancunense, se siente muy comprometido con sus paisanos para llevarles productos de calidad a un costo accesible, ya que su forma de pensar recae en que “la educación no debe ser etiquetada con marcas o con algún estatus social”.

 

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