Programa del IQM abre nuevas oportunidades creativas para mujeres

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  • Neydi Medina y Lizzie Pérez crearon Bisutería NL, proyecto inscrito en el programa Manos Emprendedoras, del Instituto Quintanarroense de la Mujer.

 

OMAR ROMERO

CANCÚN, Q. ROO.- La persistencia rinde frutos. Tras dejar su trabajo para poder atender a uno de sus hijos que se encontraba internado por enfermedad, Neydi Medina inició un proyecto de bisutería artesanal hace tres años, con el que encontró la manera de salir adelante.

Junto con su sobrina Lizzie Pérez crearon Bisutería NL, inscrito en el programa Manos Emprendedoras, que realiza el Instituto Quintanarroense de la Mujer (IQM), enfocado en otorgar facilidades para que las mujeres vendan los artículos que elaboran en diversos puntos de la entidad.

Aunque laboró durante 12 años para una empresa, tuvo que ausentarse para cuidar a su hijo de 3 años que estaba internado, lo que provocó que la despidieran. Sin embargo, lejos de caerse, ingresó a un curso que daba la entonces Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) para elaborar pulseras con piedras naturales en baño de oro y plata.

“Empezamos hace tres años porque mi chaparro se enfermó, me corrieron del trabajo. Sedesol estaba dando un curso para aprender a hacer bisutería, nos inscribimos y ahí comenzamos a hacer bisutería, el curso duró un año y ya después nos pusimos a hacer para vender”.

Las jóvenes emprendedoras también fabrican bordados en almohadones, servilletas o hasta en sobrecamas, aretes y demás artículos que exponen cada mes en una feria; incluso participan en Manos Mágicas, Arte y Cultura que les permite vender todos los viernes en el Parque de Las Palapas.

“Siempre que se cierra una puerta se abre una ventana, así que hay que hacerlo. Lo que gustes podemos hacer, si no lo tenemos, lo hacemos”.

 

Manos emprendedoras

Desde hace tres años, el IQM lanzó este programa que busca empoderar a las mujeres para que a través de la comercialización de fabricación propia puedan obtener ingresos, expuso Carolina Torres Saucedo, delegada de la institución en Benito Juárez.

Con cerca de 170 mujeres inscritas, en cada feria participan entre 30 y 40 locales que venden desde café artesanal, galletas y pan, hasta pulseras, collares, chalinas y tejido, además de pintura en foami y pasta francesa, entre otros artículos.

“Que ellas elaboren su producto, ya sea que hagas pan, que hagas galletas, broche, tejido, aretes, lo que sea pero que sea hecho con tus manos. La idea es que elaboren sus productos en casa sin descuidar a sus hijos y vender el día de la exposición”.

 

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