Celebrando a Álvaro Carrillo y su canción ‘Sabor a mí’

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  • Álvaro Carrillo aprovechando para dar “un palomazo”.

 

GABRIELA TORRES ORTEGA

CACAHUATEPEC, OAX.- Hoy, hace cien años, nació Álvaro Carrillo quien, sin duda, es uno de los compositores más grandes que ha tenido México en la historia contemporánea.

Es autor de más de 300 canciones, entre las que destacan “Sabor a mí”, “El andariego”, “La mentira” (“Se te olvida”), “Un poco más”, “Luz de luna”, “Sabrá Dios”, “Amor mío”, “Seguiré mi viaje”, “Cancionero”, “Como un lunar”, “La señal”, “Orgullo”, “Pinotepa”, “Te doy dos horas”, “Puedo fallar”, “Eso merece un trago”, “El bravero”, “Allá tú”, “El amuleto”.

Décadas tras décadas, sus composiciones han vuelto a ponerse de moda no sólo en México sino internacionalmente, en parte, por los cantantes que las han interpretado, pero especialmente por la profundidad de las letras, que han tocado a millones de personas.

Algunos artistas que han interpretado las melodías de este gran compositor son nada más y nada menos que Frank Sinatra, Doris Day, Tony Bennett o Placido Domingo, cada uno con su toque especial.

En Latinoamérica intérpretes de diferentes géneros musicales han retomado sus composiciones y le han puesto su “granito de arena” para que diversas generaciones y fans se sientan identificadas con sus canciones, como José José, Luis Miguel, Gloria Estefan, Café Tacvba, Marco Antonio Muñiz, Armando Manzanero, Vicente Fernández, Alejandro Fernández, Javier Solís, Yuri, Dulce, Ana Gabriel, Tania Libertad, Aída Cuevas, Lucha Villa, Los Panchos, Los Trío o Los Tres Ases, entre otros.

En España, artistas de la talla de Rocío Dúrcal, Mocedades y Julio Iglesias también quisieron hacerle honor al mexicano oriundo de Oaxaca.

De hecho, su vida inspiró el largometraje Sabor a mí, que fue interpretado por José José; el autor compuso este bolero en 1959.

Una de las hazañas más impresionantes de Carrillo es que estudió Ingeniería Agrónoma con especialidad en Irrigación en la Escuela Nacional de Agricultura (ENA) de Chapingo (en Guerrero), no obstante, tenía un don que no quería dejar pasar, dejó su carrera y se dedicó a lo que lo apasionaba.

En 1956 grabó la primera canción de forma profesional, y fue “El Cometa”; un año más tarde llegaría su primer gran éxito, “Amor mío”, que la cantó Lucho Gatica… a partir de ese momento, su vida daría un giro de 180 grados y sus canciones comenzarían a ser pedidas por la mayoría de los intérpretes de aquella época.

Tan sólo 13 años después, el 3 de abril de 1969, su vida como compositor se truncó cuando falleció inesperadamente en un accidente automovilístico en la carretera Cuernavaca– Ciudad de México, sólo 11 kilómetros antes de llegar al Distrito Federal (actualmente CDMX), en el que también murió su esposa, Ana María Incháustegui.

 

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