‘La fe y la tecnología no están en conflicto’

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  • Salvador Martín Botello Cárdenas, dentista que atrae a sus clientes ofreciéndoles hospedaje además de tratamiento bucal.

 

CARLOS RIVERA

CANCÚN, Q. ROO.- Salvador Martín Botello Cárdenas es un dentista que impulsó su clínica dental a un público, tanto nacional como internacional, a través de un servicio innovador con apoyo de las plataformas digitales de hospedaje.

Llegó a vivir a Cancún en 2012 y considera que uno de los obstáculos profesionales que ha enfrentado fue el tener que cambiar su residencia aquí, por la inseguridad que vivía en Ciudad Acuña, Coahuila.

A través de redes sociales, ofrece el servicio de intervención dental que incluye el hospedaje de la persona en un inmueble de Cancún, durante el tiempo del tratamiento.

“La fe y la tecnología no están peleadas, ya que Dios me ha permitido seguir en vida después de que en 2001 fui diagnosticado con cáncer; sin embargo, sigo con vida y él me ha dado la oportunidad de seguir conviviendo con mi familia y servirle a la gente con mi trabajo.

“Me causa temor la enfermedad, valorar como número uno la salud es lo más importante, es mi filosofía, sin salud tus metas se pueden ver truncadas.

“Los valores más importantes son el amor, la honestidad y la humildad; a mis hijos he enseñado que el esfuerzo es lo que hace que logremos todo lo que disfrutamos, ellos saben mi camino”.

Salvador Martín narra que su pasatiempo favorito es pasear y viajar, sobre todo cuando tiene la oportunidad de que sea con su familia.

 

Inspiración en su vida

 

Durante su niñez lo más significativo fueron sus salidas a pescar al lado de su padre, ya que para él fue una figura de mucha inspiración.

“Desde los ocho años decidí ser dentista. Vi a mi padre trabajar y dije: ‘yo seré como mi papá’. Él nunca se daba por vencido, me enseñó que no hay imposibles, es un legado personal que me gustaría dejar.

“Me considero una persona noble, incansable, soy sociable en cualquier evento y me adapto al entorno fácilmente”.

Lamentablemente, de niño fue alérgico a diversos alimentos, no obstante, a través del tiempo ha podido lidiar con ello y ahora sus platillos favoritos son las pastas y carne asada.

Conoció al amor de su vida hace más de cuarenta años, cuando ambos asistían a la preparatoria, y quedó “flechado” debido a la inteligencia de ella y por su fortaleza ante distintas situaciones de la vida.

“(Mi esposa) Es una mujer fuerte, inteligente, luchista y con muchas virtudes”.

Comenta que ninguna profesión debe estar peleada con la fe y mucho menos con la tecnología, ya que ambas nutren los beneficios de cualquier negocio a partir de su correcto uso.

 

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