Deja Aremi Fuentes atrás los prejuicios

416

 

  • La pesista dijo que tuvo que superar muchos tabúes para seguir sus sueños.

 

Adrián Basilio/Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Llegó a la Olimpiada Nacional como vallista, pero nunca despuntó y fue entonces cuando le propusieron ser ¡levantadora de pesas!

Pero el estigma que tiene ese deporte de deformar el cuerpo de la mujer fue el motivo por el cual sus padres le permitieron practicarlo hasta después de dos años de pedírselos.

Seis meses después del permiso familiar conquistó su primera medalla de la Olimpiada como pesista, y tiempo después destacó en los primeros Juegos Olímpicos Juveniles, en Singapur 2010, subiendo al podio de tercer lugar.

Aremi Fuentes ha tenido que levantar más que kilos, pues también debió superar su timidez, para consolidarse como levantadora de pesas y ser hoy en día la mejor exponente mexicana de la disciplina que busca ahora la medalla olímpica en Tokio 2020.

“Soy pesista porque vi que este deporte me facilitaría ser alguna vez medallista en Olimpiada Nacional, porque mi primera disciplina fue atletismo, pero nunca fui buena. A los seis meses de entrenamiento (en pesas) lo fui (destacada) y eso me abrió más la perspectiva de practicarla a pesar de que hay muchos tabúes” señaló.

Ahora Fuentes tiene ambiciones de cara a Tokio 2020, “ya gané una medalla en Olímpicos Juveniles, pero siempre he tenido la espinita de que quiero ir por la de los Olímpicos de grandes” apuntó.

 

Quizá te interese: Alista Joshua planes para 2020… sin Ruiz