Un cambio histórico: el Servicio Profesional de Carrera

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  • Para Manuel Alamilla Ceballos, oficial mayor del Gobierno del Estado, ha sido positivo arrancar el Servicio Profesional de Carrera.

 

CANCÚN, Q.ROO.- Para Manuel Alamilla Ceballos, oficial mayor del Gobierno del Estado, ha sido positivo arrancar el Servicio Profesional de Carrera, promesa de muchos años y que, desafortunadamente, no había podido concretarse de manera adecuada.

Lo aplicaron desde abril de este año, sacaron nuevas reglas de servicio público y eso, para esta administración, representa un cambio histórico.

Ingresar al servicio público en alguna dirección, jefatura de departamento o de oficina, incluso como analistas profesionales, ya es por examen de oposición.

“Eso nos permite cambiar un tema de cultura administrativa, de clientelismo, de patrimonialismo.

“Nos permite una gran ventaja: tener mejores servidores públicos, adquirir los mejores perfiles del mercado laboral, de cualquier edad y género, que puedan participar en la administración con ímpetu, con ganas de transformar el trabajo para la gente. Eso, para nosotros, es un cambio positivo”.

La pretensión, asegura el oficial mayor, es lograr una administración mucho más profesional, con reglas claras, para eliminar los “cuatismos”, los compadrazgos, asegurar servidores públicos de calidad.

Se requiere lograr la especialidad y evaluación de desempeño de los servidores públicos, consolidar una administración profesional. “Aquí podemos ponernos una palomita”.

 

¿Cómo garantizar el ingreso de los mejores perfiles?

 

Se diseñan reglas claras que permiten concursar las plazas bajo varios preceptos, la primera es un proceso de transparencia. Para concursar una plaza se requiere una vacante.

Se concursa, hay una clara definición de que se pide un perfil de preparación técnica; hay áreas que necesitan cumplir ciertas especificidades. Si hay vacantes se tienen que concursar.

La idea es que la vacante la ocupe la persona con mayor credibilidad en todo el proceso de evaluación, que es de cinco fases; se valora el currículum, tiene que coincidir con el perfil que se pide para el puesto.

Si es positivo se pasa a la parte del examen técnico, donde lo que se ve es el conocimiento sobre el puesto y la administración pública.

De ahí se pasa a un examen psicométrico, un examen de honestidad donde la parte más valiosa para el gobierno es velar que se proteja frene la violencia de género.

“Si el aspirante tiene altos signos de violencia de género no continúa en la siguiente fase, por muy especializado que sea en su área. La prioridad es tener ambientes libres de violencia dentro de la administración pública”.

Manuel Alamilla detalla que al final hay una entrevista donde los perfiles que llegaron a la última fase son entrevistados por quien será su jefe inmediato, que le hace preguntas de situación, de condicionantes.

Aquí participa la Oficialía Mayor para regular el proceso, es decir, hay un Comité de tres personas, entre ellas dos de la secretaría en la que va a trabajar. Sólo se le hacen preguntas laborales, no personales.

Dentro de todo este proceso se aplica lo que se conoce como “currículum ciego”, una innovación a nivel nacional; no se revisan las características personales del participante sino las profesionales.

“Abona al tema de la igualdad sustantiva, se rompe con lo que se conoce como el techo de cristal, que es una percepción de política pública sobre la mujer, para protegerla. Son circunstancias o reglas no escritas. Estamos rompiendo un hito en la materia”.

 

Están pensando dejar servidores públicos mejor capacitados…

 

El oficial mayor expone que la ciudadanía elige un gobierno que le sirva de manera profesional y resuelva sus problemas, con creatividad por la falta de recursos, pero con capacidad técnica.

“Pero no se va a lograr si en el gobierno tienes al cuate, al amigo, al vecino, al pariente; tenemos que acabar con esa práctica del botín; requerimos incorporar una política que evalúe los perfiles para garantizar neutralidad en la administración pública”.

Admite que hay puestos políticos en la administración como en cualquier parte del mundo, pero en los niveles técnicos si se debe estar preparado para garantizar a la sociedad resultados efectivos.

 

¿Cómo evitar que esos profesionales sean despedidos fácilmente?

 

“Esa es una discusión interesante, porque es real que cuando llega un gobernante puede echar abajo leyes que impulsan administraciones eficientes; por eso es importante construir juntos, trabajar con la sociedad civil esos mecanismos de gobernanza. Hay asuntos que deben ser transexenales.

“Sólo puede evitarse con una adecuada simbiosis con la ciudadanía, con la sociedad civil organizada; hoy en día todos tenemos que comenzar a construir el gobierno”.

Respecto a si se pretende tener un gobierno de jóvenes, el oficial mayor advierte que el tema es la inclusión. Se cuenta con jóvenes de 23 y adultos de 62 años que han ganado un cargo público. No se ve el factor edad, sino el desarrollo profesional, el mérito.

Hasta ahora se han concursado 44 plazas y ocupado 25; las demás están en proceso de evaluación. Hay gente de todas las edades y de todas las composiciones sociales.

“Afortunadamente, 53 por ciento son mujeres, eso es una maravilla, son mucho más competitivas. Los jóvenes vienen con una preparación tremenda, con un cierre de oportunidades muy bueno”.

El oficial mayor recuerda que existe una página oficial para concursar las plazas, en las cuales prevalece total transparencia donde se puede dar seguimiento a los concursos. “La sociedad puede tener la seguridad de que se hacen bien las cosas”.

 

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