Con hijos con discapacidad das tu vida por su bienestar, narra madre de niño con TEA

796

 

  • Agustina Hernández Kantún vende piñatas para solventar los gastos de la enfermedad de su hija Jade, una niña con Parálisis Cerebral Infantil (PCI) con cuadriplejia espástica.

 

CARLOS RIVERA 

CANCÚN, Q. ROO.-  Agustina Hernández Kantún es residente de Cancún por más de 40 años; asegura que “con hijos discapacitados das hasta tu vida por su bienestar”.

Cuenta con un niño con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y una niña con Parálisis Cerebral Infantil (PCI) con cuadriplejia espástica.

Se mantiene económicamente a partir de que su esposo labora como auditor nocturno, mientras que ella vende piñatas y diversidad de artículos para poder dar a sus hijos tratamientos y terapias de calidad.

 

El caso de Rafael

 

Su primer hijo se llama Rafael Aguado Hernández, tiene 13 años y nació en la Ciudad de México; debido a que se quedó sin empleo a causa del huracán Wilma, decidieron radicar en la capital de la República.

Rafael nació prematuro con 38 semanas de gestación, pesando solamente un kilo 400 gramos, pero aferrado a la vida.

Debido al mal pronóstico de vida para el bebé por problemas respiratorios, Agustina, su pareja e hijo decidieron regresar a Cancún para ofrecerle una mejor calidad de vida, ya que en niños con problemas similares es conveniente vivir a nivel del mar.

Actualmente cursa el primer grado de secundaria en una escuela pública; afortunadamente, esta institución educativa tiene personal académico capacitado para atender infantes con este tipo de diagnóstico.

“A él le gusta mucho trabajar plastilinas, cuando hacemos piñatas juntos le gusta embarrarse de engrudo, su parte sensorial la tiene muy bien desarrollada, al grado que sueña con algún día dedicarse a la cerámica porque tiene mucha creatividad y es bueno con las manos.

“Me da gusto que desarrolle sus aptitudes al máximo y que el día de mañana que sus padres no estén en vida, pueda cuidar a su hermana con el mismo amor y cariño que lo hemos cuidado todos estos años”, comenta con lágrimas en los ojos.

 

El caso de Jade

Jade Aguado Hernández es cancunense, nació prematura de 32 semanas de gestación con un peso de un kilo 500 gramos; sin embargo, a sus siete años sigue luchando a pesar de todos los diagnósticos en su contra.

A Agustina le duele ver a su hija en silla de ruedas, sin embargo, la Fundación Grey Solidaria la ha apoyado ofreciéndole descuentos para adquirir cannabis medicinal, para los dolores y espasmos de Jade.

También agradece el apoyo que le brindan los neuropediatras que les ha interesado su caso, ya que al contar con pocos recursos económicos se les dificulta pagar consultas particulares.

Por su condición de salud no asiste a una escuela como tal, pero sus padres le dan todo el amor y educación posible a partir de sus valores y grandes esperanzas.

 

La gran batalla

 

Para Agustina es un logro conseguir apoyo tanto en especie como monetario por parte de las asociaciones como de los ciudadanos filántropos.

Además de vender piñatas, realiza arreglos florales para eventos y siempre está dispuesta con su sudor en la frente a conseguir el pan de cada día para su familia la cual, es su motor para seguir de pie ante cualquier adversidad.

Invita a todas las personas a que se acerquen a ella para que conozcan la historia de una persona que tiene el trabajo más honorable del mundo, el cual se trabaja 24 horas, los siete días de la semana y es el de ser madre.

 

Quizá te interese: Quitan derechos condominales para privilegiar renta vacacional en Parque Liverté