#DesdeElVAR | De clase mundial

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JESÚS SIERRA

Esta semana Cancún estuvo cargada de eventos deportivos. Algunos buenos, otros malos, pero todos acompañados con su pequeña dosis de polémica. En especial por el tiempo que hicieron perder a los ciudadanos, aunque para las autoridades sus reclamos se deben a que no conocen o no hacen deporte… o la falta de logística.

El Maratón de Cancún estrenó una nueva ruta y conservó la tradición de los quejosos por el tráfico. La respuesta del Ayuntamiento de Benito Juárez en todas sus dependencias fue la misma: se avisó con tiempo y con el argumento que sucede en “ciudades de primer mundo”, insistieron en que el evento debe seguir.

Lo que no mencionaron es que en dichas ciudades de primer mundo hay más vías alternas, el transporte público colectivo es eficiente, hay más opciones de transporte que los taxis, etc. Cancún aspira a organizar un maratón de clase mundial, con infraestructura de una localidad en vías de desarrollo, es como comprarte un teléfono de última generación y pagarlo en un plazo mayor al de un auto. Cuestión de aspiraciones.

Ya que hablamos de “organizaciones” no podemos dejar de lado dos eventos de futbol. Primero el juego de Ronaldinho, que sumó más horas de retraso que de tiempo conviviendo con los aficionados. Apenas 10 minutos en la firma de autógrafos, otros 45 tocando el balón y… un tiempo aún sin calcular de fiesta.

La fama de fiestero de Ronaldinho se combinó como si fuera un mal trago con la pésima logística de los eventos programados, que sirvieron como un recuerdo de los malos momentos que han dejado otros eventos de “leyendas” en la ciudad.

Para terminar debemos destacar el Torneo Internacional Premier, donde los Pioneros y otros equipos de esta división han podido foguearse ante clubes de distintas partes del mundo. Esperemos que para la Final lo que brille sea el trofeo y no la ausencia de los invitados.