Atrae a todo público el ‘Zapata’ de Cháirez

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  • El cuadro de Cháirez, titulado “La Revolución” se ha convertido en la estrella indiscutible de la exposición.

 

FRANCISCO MORALES/AGENCIA REFORMA

CIUDAD DE MÉXICO.-Tras cuatro días de cierres, protestas y hasta hechos de violencia en el Palacio de Bellas Artes, el público pudo acudir el sábado a ver con sus propios ojos el polémico cuadro de Fabián Cháirez sobre el caudillo Emiliano Zapata.

El recinto operó con normalidad durante todo el día, aunque con una afluencia un tanto reducida por las marchas ocurridas el sábado en las inmediaciones del inmueble del Centro Histórico.

A raíz de la polémica de la semana pasada, el cuadro de Cháirez, titulado “La Revolución”, se ha convertido en la estrella indiscutible de la exposición “Emiliano Zapata después de Zapata”.

Ubicada en el núcleo temático de la muestra que exhibe las obras en las que la figura del Caudillo ha sido reinterpretada por distintas luchas sociales, la pintura es la más buscada por los visitantes.

Llegar a ella no es lo más fácil, puesto que, desde el inicio, fue colocada detrás de una pared, en un espacio al que se accede a través de un pasillo estrecho, detrás de un cuadro de gran formato de Arnold Belkin.

“Ah, caray, está muy pequeñito”, dijo una de las visitantes al confrontarse por primera vez con el cuadro, una reacción común, pues el uso de la pintura en la publicidad de la muestra -ya descontinuada por acuerdo con la familia Zapata- da la impresión opuesta sobre las dimensiones de la obra.

A partir de la polémica, los guardias del recinto ya están perfectamente habituados a recibir preguntas de los visitantes sobre el paradero de la pintura y uno de ellos está colocado todo el tiempo al pendiente de la obra.

A través del sábado, el pequeño pasillo generó aglomeraciones de gente para ver el cuadro, con reacciones diversas. Algunos deciden no guardarse sus expresiones de desagrado, otros expresan que “no era para tanto” y algunos otros acuden directamente para conocerla en actitud de apoyar su mensaje.

Desde su revelación como la pintura promocional de la exposición, se ha suscitado un intenso debate sobre la forma en la que Zapata es representado: desnudo, con sombrero rosa y tacones, en una pose que se ha interpretado como femenina y montado sobre un corcel con el miembro erecto.

El descontento llegó a tal grado que, el pasado martes, el Frente Auténtico del Campo (FAC) arribó a Bellas Artes para demandar que la obra fuera retirada y, tras una confrontación verbal con activistas LGBT+, los golpearon y corrieron del recinto con expresiones homofóbicas.

Al día siguiente, 11 integrantes de la familia Zapata firmaron un acuerdo con autoridades que establece que la pintura deberá ir acompañada con una cédula que muestra su desagrado con la misma, política criticada tanto por Cháirez como por el curador de la muestra, Luis Vargas Santiago.

Hasta ver la obra de frente, la gente se da cuenta de que la obra de Cháirez está acompañada de otra con temática gay, de Miguel Cano, en la que se hace referencia al rumorado romance entre Zapata e Ignacio de la Torre, yerno de Porfirio Díaz.

La pintura, “A usted bellísimo supremo”, muestra a la figura histórica con la actitud de “virilidad” con la que comúnmente se le representa, pero también semidesnudo, cubierto por una tela rosa, y siendo acariciado por De la Torre, quien está hincado a sus pies.

 

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