Rescatan con Alegría el corazón de los ‘abuelitos’

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  • Tienen 18 años ofreciendo atención a personas de la tercera edad de Cancún

 

CARLOS RIVERA 

CANCÚN, Q. ROO.- Ciudad de la Alegría es un proyecto humanitario fundado para ofrecer servicios y atención a grupos vulnerables de Cancún, desde el corazón de sus colaboradores.

Katty Rosado, directora general de esta Fundación, explica que la primera necesidad que detectó el fundador, Fernando García Zalvidea, fue que en el municipio de Benito Juárez no existían asilos para personas de la tercera edad.

Por ende, los “abuelitos”, como los llaman en esta institución, sufrían de diversas carencias, tanto económicas como sociales y en el área de salud; por ello, desde hace 18 años, Ciudad de la Alegría se puso manos a la obra para esto no volviese a suceder.

Las acciones de esta institución rindieron frutos, ya que lograron diversificar el apoyo para mujeres maltratadas y/o embarazadas, jóvenes en riesgos, enfermos terminales, niños de escasos recursos y otros sectores de la población que requieren ayuda humanitaria.

Cada año, Ciudad de la Alegría extiende su mano a más de 47 mil personas en las zonas Norte y Centro del estado, ya que cuentan 13 hogares y programas que le cambian la vida a personas que están pasando por un mal momento.

Paola Hidalgo, coordinadora de alianzas institucionales de esta organización, mencionó que distintas asociaciones civiles, empresas y cancunenses, cuando se animan a conocer el trabajo de sus compañeros, quedan sorprendidas y se suman al proyecto filántropo.

“Lo necesario para pertenecer al programa de voluntarios es entregar el corazón y tener muchas ganas de ayudar”.

 

Tres mil personas

 

Durante el año, reciben aproximadamente a tres mil personas con ganas de poner “su granito de arena” en beneficio de las personas vulnerables.

Pueden llevar desde donativos en especie y monetarios, dedicar tiempo a los “abuelitos” o reforestar el espacio donde conviven.

Katty Rosado aclara que la mayoría de las personas beneficiadas que se encuentran en Ciudad de la Alegría no tienen familia, y los canalizan desde el hospital o a través de denuncias ciudadanas.

Sin embargo, el número de personas de la tercera edad es limitado a 50, ya que se preocupan no por cumplir con una cantidad excesiva de beneficiados, sino en la calidad de cuidado para que sus necesidades queden cubiertas.

Para Paola Hidalgo, coordinadora de Alianzas Estratégicas los “abuelitos” están bien cuidados, se les atiende dándoles sus medicamentos, pañales y comida, “ya que esta es su casa”.

“Contamos con otro hogar de enfermos terminales, pero también tenemos un colegio con 950 alumnos de escasos recursos que están con nosotros. Es impresionante ver su formación desde kínder hasta bachillerato”.

Katty Rosado, la directora general de la Fundación, argumenta que al ser una institución que apoya distintas necesidades, es necesario obtener capital, el cual proviene directamente de donativos de empresarios como de la sociedad civil.

Indica que esta Fundación, para cubrir los gastos diarios, se sustenta de un plan de ingresos en el cual la comunidad de Ciudad de Alegría participa activamente.

“La Ciudad de la Alegría requiere de mucho dinero, también de mucho donativo en especie. Tenemos gatos corrientes como pagar luz, agua, impuestos y más”.

Para recaudar fondos realizan eventos, carreras, foros y aceptan ideas para captar más recursos.

Señala que las empresas, a pesar de crear sus propias asociaciones, se unen al proyecto de Ciudad de la Alegría, ya que estas, al ser de segundo nivel, cuentan con los recursos y la Fundación con las personas que obtienen los beneficios.

En el tema de infantes, la directora general expresa que esta organización cuenta con una matrícula de 950 alumnos en su colegio sede Mano Amiga, donde además de impartir educación se les procura atención y alimento de calidad para mejorar sus oportunidades en la vida.

Agrega que la Fundación tiene una excelente relación con las instituciones gubernamentales a partir de los convenios que existen para los servicios médicos y sociales.

No obstante, aclara que siguen trabajando para tocar el corazón de las autoridades gubernamentales.

Gracias a la colaboración de muchas personas, han logrado ofrecer otros servicios como asesoría legal y un dispensario médico para atender a los beneficiarios.

Con sorpresa, comenta que cuentan con apoyo de los universitarios de Cancún, sin embargo, actualmente cuentan con más apoyo de los centros educativos privados que públicos.

Tanto Katty Rosado como Paola Hidalgo hace la invitación a toda la comunidad de Cancún a conocer Ciudad de Alegría y se den cuenta que el trabajo que se hace todos los días es real e incondicional.

 

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