Adornan ‘casa de Santa Claus’ cada Navidad

488

 

  • La casa, fuera está iluminada y adornada, cuenta además con un nacimiento en la parte de la cochera, que tiene una fuente adaptada.

 

LAURA CRUZ

CHETUMAL, Q. ROO. – Ubicada en la esquina de las calles Ignacio Zaragoza y Miguel Hidalgo en la zona centro de Chetumal, mejor conocida como la Casa de Santa Claus, es un domicilio particular que desde hace más de 30 años, se llena de luces y adornos alusivos a la Navidad.

Desde inicios de noviembre, la familia comienza a sacar los arreglos y luces para pensar en el diseño que ese año decorará por más de un mes su hogar. Las luces se prenden diariamente de siete a 10 de la noche, desde el 1 de diciembre y se apagan el 6 de enero.

La idea surgió hace muchos años, gracias a una de las propietarias de la casa, Nilta Isela Barrera Montalvo, quien disfruta ver la alegría que le causa a su madre Isela Montalvo, de 90 años de edad.

La estufa, el refrigerador, la sala, antesala, cocina, paredes y techos están totalmente cubiertos de adornos navideños. La casa de dos plantas, por dentro y por fuera también está iluminada y adornada, cuenta además con un nacimiento en la parte de la cochera, que tiene una fuente adaptada.

El número de focos y series es incontable, pero cada rincón de la casa está iluminado. Incluso se adaptaron varios medidores, independientes a la casa, para soportar el voltaje y cuando llegue el recibo de luz, no sea un problema.

“Tenemos de todo, una variedad surtida, a mí me encantan tanto los Santa Claus, los renos, como los muñecos de nieve, osos, todo lo que sea de Navidad me encanta”, relata Nilta.

 

LOS ADORNOS

Familiares, amigos y hasta visitantes han aportado un adorno a esta casa, por igual se puede observar un pequeño nacimiento colocado en el comedor, mismo que fue traído de Israel, y otro más de origen italiano puesto en un aparador.

Esto ha generado que cada año, visiten la casa decenas de personas no sólo de Chetumal, sino provenientes de otras partes de la república mexicana, incluso extranjeros, quienes emocionados entran para tomarse fotografías.

“Es una cosa que nosotros sentimos alegría de tenerla arreglada, para la gente que viene, porque viene mucha gente de fuera a visitarnos, porque sabe que cada año ponemos los arreglos y en distintas formas, no es lo mismo, cada año se cambia la forma de arreglar”, platicó doña Isela.

La familia ya perdió la cuenta de cuantas piezas tienen, pero memorizan cada una, pues por separado tienen su historia, ya sea porque fueron adquiridas o donadas para adornar.

“Toda la vida he dicho que ojalá que el día que a mí me toque morirme, que sea en Navidad para que mi casa esté así, bonita, arreglada y que todo mundo venga a visitarla. A mi mamá le fascina y por ella más que nada lo hacemos”, concluye la señora Nilta.

La familia, generosamente se ofrece a dar un breve recorrido por la sala, donde se encuentran varias villas en miniatura, un trenecito, esferas, Santa Claus en diferentes presentaciones, así como un imponente árbol navideño, que también tiene su propio trenecito.

 

Quizá te interese: Están Indígenas en la mira