Aclaran mitos y prejuicios de la salud mental

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  • Enrique Barrales Islas, especialista en psiquiatría, aclara algunos mitos que existen sobre su especialidad.

 

CARLOS RIVERA 

CANCÚN, Q. ROO.- El psiquiatra Enrique Barrales Islas plantea que la psiquiatría es una especialidad de la medicina que, a lo largo de toda la historia, ha tenido muchos mitos y prejuicios debido a que aborda una de las áreas de la salud más delicadas.

La psiquiatría es una especialidad que trata la salud mental, por tal motivo, los especialistas en esta área médica atienden de manera científica a las personas que pierden la razón.

Esta disciplina científica diagnostica las patologías de los pacientes a partir de un proceso médico en el que se pueden incluir medicamentos, a diferencia de la psicología donde se aplican terapias.

“La gente piensa que las personas que asisten al psiquiatra están locas, que viven fuera de la realidad y que por ello no pueden socializar, cuando esto es totalmente erróneo; no se necesita encerrar a un paciente para que, cuando esté curado, pueda salir a su entorno cotidiano.

“Los pacientes que atiendo son como en otra especialidad médica, vienen, se les realiza un diagnóstico, se solicitan estudios y en un tiempo determinado pueden recuperarse sin ningún problema, siempre y cuando sigan prescripciones e indicaciones médicas”.

La mayoría de medicamentos recomendados por los psiquiatras durante el tratamiento no son adictivos, sin embargo, las benzodiacepinas, en raras ocasiones, pueden llegar a causar en algunos pacientes cierta adicción, de acuerdo con Enrique Barrales.

Agrega que una persona, por motivos de ansiedad, depresión, dificultad en la concentración o alguna otra situación, puede buscar ayuda con un psiquiatra sin temor alguno.

Y que tanto los familiares, amigos y conocidos del paciente psiquiátrico deben apoyarlo por completo, debido a que al tratarse de un proceso largo se necesita tanto de la voluntad del paciente como de sus seres queridos.

En ellos radica la motivación para que puedan seguir adelante ante cualquier dificultad relacionada con su enfermedad mental.

 

Sexología y psiquiatría

 

La sexología es una disciplina científica y humanística que estudia los problemas relacionados con el sexo y la sexualidad, por ello, el psiquiatra Barrales Islas aclara que este tipo de situaciones se pueden apoyar tanto de las ciencias sociales como de las exactas.

Casos como deseo sexual hipoactivo, aversión al sexo y adicción al sexo son algunos síntomas que pueden abordar, tanto en terapias psicológicas como en un proceso psiquiátrico.

A través de esta disciplina, se abordan las posibilidades científicas y humanísticas para combatir problemas relacionados con el sexo y la sexualidad de manera biopsicosocial.

El especialista detalla que no sólo los psiquiatras abordan la sexología, ya que es un área que, dependiendo la necesidad presentada, es el especialista quién participa en apoyar al paciente.

“La sexualidad humana no sólo toca atenderlo a nosotros, sin embargo, sí somos parte de las personas que tenemos que trabajar este tipo de problemas.

“Los seres humanos desarrollamos nuestra sexualidad a partir de situaciones emocionales, pensamientos y sobre todo del contexto cultural en el que nos desarrollamos”.

Para esto, tanto los psiquiatras como los psicólogos les facilitan toda la información a sus pacientes sobre los aspectos deficitarios o erróneos para poder modificar las distintas actitudes o cogniciones disfuncionales, que redundan agravando la dificultad que les afecta en la sexualidad humana.

“Obviamente no es únicamente algo biológico o algo genital, todos estos componentes entran, sin embargo, habrá cosas que tiene que atender un urólogo o un ginecólogo.

“Digamos que la sexualidad humana es un área en la que tienes que trabajar con un grupo de especialistas dependiendo de cada paciente y sus necesidades”.

Agrega que la última decisión la tienen las personas, ya que prácticamente es una necesidad fisiológica que se tiene que cubrir y en caso de no hacerse también se presentan consecuencias en contra de la salud.

 

Las complicaciones

En la medicina psiquiátrica, como en otras especialidades, existen complicaciones y es fundamental el apoyo de la familia en el proceso médico del paciente.

“Lo que es complicado de la atención a un paciente con enfermedad mental es el entorno, es decir, si el entorno es favorable en el aspecto de que tanto la familia y los amigos están informados del proceso de su ser querido, este puede mejorar de manera favorable.

“Es importante que los familiares logren entender por lo que está pasando el paciente, ya que su apoyo es parte del tratamiento para que este vaya teniendo una evolución significativa en su salud”.

Una complicación médica recae como un resultado desfavorable de una enfermedad, condición de salud o tratamiento, y en el caso de la salud mental puede afectar negativamente el pronóstico médico.

“Cuando la familia entiende por lo que está pasando el paciente, las posibilidades de mejora son mayores, aún en enfermedades muy graves como esquizofrenia, bipolaridad o demencias como el Alzheimer y en los niños la hiperactividad.

“La hiperactividad en los infantes se puede llegar a complicar en el proceso porque son inquietos, por ello, con el tratamiento se busca que mejore su atención y concentración sobre todo en clase, ya que la educación es de suma importancia para su desarrollo”.

Enrique Barrales determina que uno de los factores que ha impedido que avance rápidamente la psiquiatría en México ha sido tanto el acceso a los servicios de salud como unidades médicas especializadas en esta área.

No obstante, debido a que en Quintana Roo no existe un hospital psiquiátrico, incide en una deficiente cobertura de este tipo de servicios a un número más amplio de población.

 

Psiquiatría en infantes

 

“En todas las edades tenemos riesgo de diferentes enfermedades; cuando eres niño te puedes enfermar de diversas patologías y entre ellas, por supuesto, están los problemas relacionado con la salud mental”, manifiesta el psiquiatra.

La Convención de los Derechos del Niño de Naciones Unidas considera infante a todo ser humano menor de 18 años; en este periodo, el ser humano corre el riesgo de que se le diagnostiquen diversas enfermedades.

La salud mental, en este rango de edad, también da diversos avisos a los padres, desde las actitudes impulsivas como el desánimo de los niños al realizar las actividades que en teoría suelen disfrutar.

“Las etapas que dan inicio a nuestra vida pueden venir acompañadas de déficit de atención, la ansiedad intensa o inclusive la depresión, lo cual, además de perjudicar nuestro entorno social, también identifica los riesgos a la salud a una corta edad.

“Por ello, es prioridad atender de manera temprana cualquier problema de salud que se detecta en un niño, de cualquier especialidad médica, y hablando de salud mental mucho más”.

Barrales Islas explica que parte de los síntomas de que un infante pueda tener alguna enfermedad mental van desde que éste se encuentra muy irritable con sus seres queridos a un rendimiento escolar bajo o inclusive el simple hecho de que no duerma bien. “Es una pequeña alarma de que alguno no está funcionando en él eficientemente”.

Menciona que, preferentemente, un médico familiar y/o pediatra tiene que valorar primero al niño para que en caso de que este necesite el diagnóstico de otra especialidad, comience un expediente clínico con el que se puede monitorear su progreso.

Recomienda que todo tipo de situaciones médicas en los niños no hay que dejarlas pasar, ya que en caso de su detección temprana o no depende su desarrollo en un futuro.

La medicina preventiva

 

El especialista señala que sí existe la medicina preventiva en psiquiatría, sin embargo, es difícil porque se requieren diversos recursos en la salud mental, los cuales a través del tiempo han sido muy escasos.

La función de la medicina preventiva está orientada a la vigilancia epidemiológica, prevención de las enfermedades y promoción de la salud.

Barrales Islas detalla que en el caso de la medicina preventiva como en las otras especialidades se necesitan diversos recursos, entre ellos el económico, para que puedan solventar las consultas o tratamientos previos.

La medicina preventiva en la salud mental tiene la misma importancia que las patologías crónico degenerativas, y se tiene un monitoreo constante como las personas que poseen diabetes, hipertensión o altos niveles de colesterol.

“Es cierto que en todas estas patologías, incluidas las mentales, hay un componente genético, sin embargo, los estilos de vida pueden hacer que disminuya el riesgo de que esta enfermedad vaya evolucionando.

“Por lo menos se puede lograr que el impacto no sea tan grande y que el tratamiento funcione mucho mejor, por eso tiene tanta importancia la medicina preventiva para lograr un diagnóstico oportuno”.

Añade que existen síntomas que comúnmente los cancunenses no les prestan atención, como los dolores de cabeza esporádicos, los cuales no necesariamente inciden en un tumor cerebral o una migraña sino en algún problema psiquiátrico.

“Por ejemplo, no es normal que a una persona le esté doliendo la cabeza a cada rato; ahí seguramente hay un problema que hay que investigar y atender.

“Otros síntomas en esta área médica serían la tristeza, el desánimo, desgano, apatía, irritabilidad, el no concentrarte e inclusive el no poder dormir las horas necesarias”.

Estas alarmas en el cuerpo significan que se encuentra instaurada una enfermedad, la cual por mínima que sea, tiene que ser atendida.

 

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