Rehabilitan prohibido ‘table dance’ en Zona Hotelera

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  • El acceso al centro nocturno luce completamente remodelado.

 

MARCO ANTONIO BARRERA

CANCÚN, Q. ROO.- Un club nocturno de esparcimiento para adultos que hace más de dos meses fue parcialmente demolido al estar construido ilegalmente en la Zona Hotelera, ahora luce remodelado pese a la prohibición de una orden judicial.

Al establecimiento “Queens Night Club” se le colocó una fachada nueva con muros y techo, y se le colocó en el acceso un candelabro, pese a que esos y otros materiales y elementos le fueron retirados el 25 de octubre pasado.

Los afectados optaron por desistirse del proceso legal que interpusieron contra el entonces propietario del inmueble Isidro Santamaría, el líder de la Confederación de Trabajadores de México en Quintana Roo, debido a que éste traspasó el lugar.

La actuaria del Juzgado Civil Oral fue apoyada en aquella ocasión por agentes de la Policía Municipal para encabezar la demolición parcial en cumplimiento de la sentencia 525/2017 de un Juzgado Civil Oral, cuya resolución del caso duró dos años y medio.

Durante el proceso legal se sustentó que el excedente de obra lo construyó Santamaría Casanova, quien se encuentra preso al enfrentar cargos por el delito de trata de personas.

La demolición parcial del establecimiento fue resultado de un juicio de interdicto de obra nueva contra Guillermo del Rosario Hernández, José Isidro Santamaría Casanova y las personas morales “Condominio Party Center”, “Plaza Secrete S.A.” y “Operadora Gastronómica El Tuch”.

En la resolución judicial se argumentó que la modificación del lugar se hizo sobre un terreno excedente que pertenece a las áreas comunes de la plaza “Party Center”, localizada donde se concentra mayormente la diversión nocturna de la Zona Hotelera.

En la construcción del acceso que fue demolido se incumplió la regulación municipal al amparo de la influencia que ostentó el líder sindical cuando se desempeñó como regidor en la administración del verdecologista Remberto Estrada, en 2017.

La sentencia condenó igualmente a “demoler la totalidad de la obra nueva a su costa, y restituir las cosas al estado anterior”.

Las dos personas físicas y tres morales responsables fueron condenados a pagar solidariamente los daños y perjuicios ocasionados a quien los demandó, previa regulación, cuantificación y aprobación en ejecución de sentencia.

El análisis de los agravios por parte del Juez Civil Oral resolvió conminar a los demandados “bajo pena de multa y arresto, en caso de ser necesario, a fin de que se abstengan de ejecutar actos tendientes a reincidir en los trabajos de ejecución en el área donde se edificó la obra nueva y que fuera objeto de la litis”.

El acceso del club nocturno que se destruyó tenía una pared de cristal templado de casi cuatro metros de altura, una estructura metálica que sostenía la techumbre, muros, plafones y equipo de iluminación y audio, además de otros implementos propios de su actividad, mismos que fueron retirados durante más de ocho horas.

La sentencia judicial fue resultado de dos años y medio de litigio en el Poder Judicial de Quintana Roo, la cual resolvió también que los acusados deberían abstenerse de alzar nuevamente la obra.

 

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