Mejor multas y trabajo social, que amparos, por alcoholímetro

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  • Las modificaciones al programa del alcoholímetro en Cancún, permiten conmutar el encierro en el Torito por trabajo comunitario.

 

VÍCTOR HUGO ALVARADO

CANCÚN, Q. ROO.- Con las modificaciones al programa del alcoholímetro en espera de publicarse en el Periódico Oficial de Quintana Roo, el secretario general del Ayuntamiento de Benito Juárez, Jorge Aguilar Osorio, mantuvo su postura de respaldar las reformas al argumentar que es mejor asumir la responsabilidad en lugar de recurrir a corruptelas.

El funcionario municipal retomó la postura adoptada por la alcaldesa Mara Lezama Espinosa de privilegiar las penas aprobadas en lugar de pasar 36 horas de cárcel por caer en el alcoholímetro; dejar el automóvil en el depósito municipal y pagar una multa de entre 8 y 12 mil pesos, o realizar trabajo social, por encima de los amparos que aún siguen vigentes.

“No queremos que esto se vuelva recaudatorio, pero sin duda alguna si van a dar dinero, pues entonces que sea a las arcas del Ayuntamiento mediante un proceso formal, que tampoco será necesario; pueden hacer trabajo en favor de la comunidad”.

En cuanto a la no inclusión en la Ley de Ingresos Municipal de un apartado que especifique la posible captación económica por concepto de alcoholímetro, Aguilar Osorio dijo que tendrán que “esperar” para saber cuánto dinero se recaudará en multas, pero expresó su predilección por el trabajo social.

“Yo espero no captar ni un peso. Espero que la gente no tome y maneje, es lo que yo espero, y tampoco espero que la gente pague, prefiero que hagan trabajo en favor de la comunidad, eso también espero; que la gente no lo tome de esta manera”.

Incluso criticó las múltiples quejas en contra de las reformas implementadas debido al alto nivel de desconfianza en el alcoholímetro, mismo que, aceptó, fue efectivo cuando llegó a Cancún, pero al paso del tiempo degeneró hasta captar, tan sólo en 2019, hasta 29 millones y medio de pesos por concepto de amparos promovidos.

“En México nos quejamos de todo, no nos gusta nada, pero en otros países donde la ley se aplica, la verdad es que las cosas funcionan mejor. No debemos de quejarnos por la aplicación de la ley, es algo que se tiene que hacer. Antes no había excusas y nadie podía salir del alcoholímetro. Cayeron regidores, soldados, ministerios públicos, políticos. Cuando cambió la administración todo eso se descompuso y le entró metástasis; a pesar de los esfuerzos hechos no hemos podido darle la vuelta, así que por eso se hicieron esas modificaciones”.

Las modificaciones llevadas a cabo por el cabildo de Benito Juárez para el alcoholímetro aún no son publicadas en el Periódico Oficial del estado, pero se estima que el proceso se lleve a cabo a fines de enero.

Para entonces esperan lograr la adquisición de cuatro equipos de alcoholimetría en busca de modernizar el monitoreo, además de concretar la ubicación del retén justo debajo de las cámaras de seguridad conectadas al C4, y así vigilar su funcionamiento.

 

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