Recapitulan magnicidio de Colosio

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Rebeca Pérez Vega  / Agencia Reforma

Guadalajara, México 08-Jan-2020 .-Luis Donaldo Colosio fue asesinado el 23 de marzo de 1994 en Tijuana y a 25 años de distancia la verdad sobre el magnicidio no se ha aclarado, al contrario, se ha enturbiado.

Hay un asesino solitario, consignado y encarcelado, pero todos saben que alguien más lo mandó matar, advierte el escritor Francisco Haghenbeck, quien junto con Bernardo Fernández “Bef”, desarrollaron la novela gráfica Matar al Candidato (Sexto Piso, 2019) para traer a las nuevas generaciones este hecho que cambió el rumbo del País.

“Desde hace mucho queríamos hacer algo juntos, la ventaja que tenemos es que ambos somos novelistas de policiaco y cuando nuestro editor, Eduardo Rabasa, nos hizo la invitación a hacer algo sobre el tema lo aceptamos con gusto, pero quisimos hacerlo de una manera distinta, más que una novela, queríamos hacer un cómic, que pudiera ser un acercamiento de este evento para nuevas generaciones”, expresa Haghenbeck.

A partir de esa idea, ambos autores decidieron hacer una investigación. Haghenbeck se encargó de los textos y “Bef” de narrar los hechos a través de la gráfica. La historia parte del magnicidio en Lomas Taurinas a partir de las averiguaciones de Elsa, una periodista a quien le encargan escribir un libro sobre el tema.

“Necesitábamos unos ojos, una narradora con quien te puedes identificar, también queríamos hacer un homenaje a este grupo de mujeres valientes que han sido las periodistas, ellas son las que han hecho los mayores descubrimientos, que han hecho las mejores investigaciones en los últimos años, como Lydia Cacho y Laura Sánchez Ley, hay un sinnúmero de periodistas en México que son las que han estado literalmente arriesgando el pellejo para llegar a la verdad en México.

“Sí queríamos hacer un gran homenaje a las periodistas, pero también crear a un personaje que nos sirviera de ojos para observar el asesinato, lo que se ha resuelto y que hablara de toda esa maraña de cosas, porque el problema en el asesinato de Colosio no es la falta de información, sino todo lo contrario, hay un exceso de datos, hay tanto que no se sabe qué es verdad y qué es mentira”, reflexiona el autor.

La historia utiliza elementos de la realidad, desde escenas del video donde se observa el momento de los disparos, hasta los dibujos y fábulas escritas por el asesino confeso. Se recapitula la maraña de información en torno al caso, se recuerdan elementos y pistas tan inverosímiles que ni a un autor de policiaco se le ocurriría poner en papel, abunda el autor Por un Puñado de Balas y Trago Amargo.

El relato hace una alegoría al homicidio de Álvaro Obregón. El candidato ya había ganado las elecciones y se preparaba para tomar el poder, pero el 17 de julio de 1928, un “asesino solitario” le quitó la vida. Hay varias similitudes entre ambos magnicidios, relata Haghenbeck.

“México es un país que está lleno de crímenes sin resolver, puedes nombrar desde Álvaro Obregón, Ayotzinapa, Ruiz Massieu, Aguas Blancas, prácticamente todos los grandes eventos que afectaron directamente a la nación siguen sin resolverse.

“Hago una alegoría con el asesinato de Álvaro Obregón porque hay muchos hechos en común, existió también la teoría de un asesino solitario pero después le hicieron la autopsia y lo asesinaron con seis balas y a fin de cuentas el asesino que atraparon, como el caso de Colosio, todo mundo sabía que no era el verdadero, que había alguien atrás”, manifiesta el autor de El Caso Tequila.