Pronostican daños por plaga en selva

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  • Selvas y bosques de Quintana Roo presentan riesgo alto por plaga de insectos defoliadores en este 2020.

FELIPE VILLA

CANCÚN, Q. ROO.- Selvas y bosques de Quintana Roo presentan “riesgo alto” por plaga de insectos defoliadores en este 2020 y se pronostica que los daños que puede causar a los ecosistemas de todo el estado comenzarán a verse para el periodo comprendido entre marzo y mayo.

Así lo vaticina el documento titulado Alerta Temprana y Evaluación de Riesgo para Insectos Defoliadores de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) el cual indica que los pronósticos de la afectación se obtuvieron de la evaluación de varios análisis previos.

Entre ellos destacan, los estudios del uso de suelo y vegetación; la expectativa de sequía en la temporada de estiaje en curso; el pronóstico climático de la temperatura; el informe de los incendios forestales durante el año pasado, y las notificaciones de saneamiento forestal.

De acuerdo con la Conafor los ecosistemas de Quintana Roo que deben protegerse suman 3.7 millones de hectáreas;  cada árbol atacado por la plaga pierde entre el 25 por ciento y el total de su follaje, como consecuencia de la “presencia de gran cantidad de insectos o larvas alimentándose de las hojas o acículas”.

El informe también destaca que los bosques y selvas con riesgos “alto” y “muy alto” pueden presentar una reducción de su superficie foliar y, dependiendo de la intensidad y la época de ocurrencia, la plaga “puede traer como consecuencia el debilitamiento del arbolado, incrementando su vulnerabilidad al ataque de otras plagas que pueden causar su muerte”.

Los defoliadores son insectos que en su fase de oruga o de adulto se alimentan de las partes más suaves de las hojas; principalmente se trata de artrópodos del orden de los lepidópteros (mariposas y polillas) y de los himenópteros (hormigas, abejas, avispas). Variaciones climáticas y actividades antropogénicas pueden alterar su reproducción hasta convertirlas en plagas, advierte el documento.

Los árboles hospedantes de estos insectos son las especies de los géneros Pinus (pino blanco, ocote, pino colorado, pino avellano, pino piñonero y pino lacio); Quercus (como los encinos), Juniperus (como enebros, sabinas y sectios), Abies (abetos), Cedrela (en específico el cedro rojo), Swietenia (en específico la caoba), Tabebuia (macuilis y lapachos) y la Tectona grandis (teca).

También son afectadas las especies Acacia sensu latu (acacia), Prosopis (varios tipos de mezquites), Juglans (varios tipos de nogales), Salix (sauces), Rhizophora (en específico el mangle rojo), Avicennia (varios tipos de mangles), Laguncularia (mangle blanco) y Eucalyptus (eucalipto).

El estudio clasifica a Quintana Roo, Campeche, Michoacán y Colima como entidades en “riesgo alto” ante la plaga. En situación más complicada aún se encuentran Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Jalisco, San Luis Potosí, Nayarit, Querétaro e Hidalgo, con “riesgo muy alto”.

En cambio, los bosques de Sinaloa, Puebla, el Estado de México, Guanajuato, Tamaulipas, Durango, Yucatán, Sonora, Chihuahua, Zacatecas, Morelos, Baja California, Coahuila, Baja California Sur y Nuevo León presentan un “riesgo moderado”. Finalmente, a los de Aguascalientes, la Ciudad de México y Tlaxcala se les consideró con “riesgo bajo”.

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