A su corta edad los seleccionados de Q. Roo suman éxitos como amateurs

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Los pugilistas Jarol Cervera Noh y Luis Salgado Landero confían en tener buenos resultados en el próximo torneo Regional, para los Juegos Conade.
  • Los pugilistas Jarol Cervera Noh y Luis Salgado Landero confían en tener buenos resultados en el próximo torneo Regional, para los Juegos Conade.

VÍCTOR HUGO ALVARADO

CANCÚN, Q. ROO.- Quintana Roo parte como una de las entidades  favoritas a ganar en la etapa regional de boxeo en los Juegos Conade 2020, gracias a la selección del talento conformado por 25 pugilistas, donde se encuentra una mezcla interesante de experiencia y frescura, con hambre de subir a lo más alto de los podios nacionales en uno de los deportes más emblemáticos de México.

Para muestra, está Jarol Cervera Noh, procedente de Cozumel, quien se ha coronado en dos ocasiones en el torneo Guantes de Oro, además de conseguir la medalla de oro en la Olimpiada Nacional 2018. Su gusto por el pugilismo fue absorbido al ver a su hermano competir y, poco a poco, empezó a labrar su propia historia.

Otro de los prospectos interesantes, también procedente de la isla de las golondrinas, es Luis Salgado Landero; subcampeón nacional en 2019, quien representará a Quintana Roo por tercer año consecutivo. Desde los 7 años, se vio influenciado por el gen boxístico de su familia; con sólo mirarlos pelear, supo de inmediato cuál sería su sueño

Ambos, con la ilusión en el rostro y el hambre de trascender, compartieron su experiencia arriba del ring, las diferencias existentes entre cada rival y sparring con quienes han entrenado, su pelea más difícil, sus sueños y hasta sus ídolos, los personajes en quienes se ven reflejados con la esperanza de igualar o superar su carrera en el cuadrilátero.

— ¿Cómo se interesaron en el boxeo?

Luis: Empecé porque mis tíos y mi papá fueron boxeadores. Mi papá fue profesional desde los 15, yo empecé a los 7 años al ver a mi primo, Enrique ‘Sugar’ Salgado, después mi hermano fue seleccionado nacional por parte de Quintana Roo. Yo empiezo a entrenar a los 9 años.

Jarol: Comencé gracias a mi hermano Brandon. Desde los 8 años empecé a boxear. Cuando veía que viajaba le decía que me llevara, desde ahí me empezó a gustar y empecé a competir a los 11. Tenía esa mentalidad de ser siempre el número uno. Cuando agarré medalla nacional en el 2018 me di cuenta que podía llegar más alto.

— ¿Cómo fue su primera vez en el ring?

Jarol: Al principio nervioso, pero física y mentalmente estaba preparado, le perdí el miedo. Fue en 2014, en el torneo de Guantes Dorados. Antes de la pelea me tocó tener fiebre, y así saqué adelante la pelea pese a que lo vi ‘chonchote’, estaba yo flaquito con 42 kilos. Con todo y eso, saqué adelante la pelea.

Luis: Tenía 12 años. Llegué de la escuela, llega mi papá y me dice que voy a tener una pelea de exhibición. Me puse medio nervioso, pero luego pensé que no debía porque estaba preparado y bien entrenado. Me subí al ring con esa mentalidad, y descubrí que si voy así, puedo lograr cualquier cosa.

— ¿Cuál ha sido su pelea más difícil?

Jarol: Fue en Ciudad de México, contra un competidor de Sinaloa. Se me complicó bastante, le gané por cuatro o cinco puntos. Él tenía la altura a favor; nosotros entrenamos a nivel del mar y ellos no. Esa fue la única pelea que se me complicó. Fue en 2018. Tuve cinco peleas allá, y fue la más complicada de todas.

Luis: Fue en mi segunda pelea cuando Quintana Roo fue sede del nacional el año pasado, contra Diego Lara de Durango. Él era más bajo que yo, entonces se metía bajo mi guardia. Yo marcaba distancia con el jab, pero se complicaba porque se movía muy rápido de un lado a otro, y cuando se movía, tiraba el golpe.

— ¿Qué diferencias han encontrado en su práctica de boxeo?

Jarol: La disciplina y el tener tanto compañero nos cambia todo a como yo estoy acostumbrado. En mi municipio, el entrenador es más estilista, y aquí la rutina del día a día es más física, en eso se ha basado el entrenamiento en el Cedar

Luis. Lo que yo siento es que en Cozumel, por ejemplo, yo en las mañanas corro, hago algunos ejercicios, salto la cuerda y hago ejercicios con manoplas, y en la tarde es entrenamiento con pera, costales y sparring. Al llegar acá, es un entrenamiento más de físico y táctico, más precisión en golpes, eso nos ayuda a nivel estatal.

— ¿Qué es lo más complicado una vez que suben al ring?

Jarol: No hay complicaciones, la cosa es que cada compañero tiene un estilo diferente. Yo, por ejemplo, soy zurdo, y para entrar lo primero que hago es estudiar, pero no se tiene mucho tiempo para eso. A veces se nos complica entrar porque puede haber choques o movimientos rounds.

Luis: En amateur solo son tres rounds de tres minutos, y eso es muy poco tiempo para estudiar a un rival. Lo primero, si estás alto, es marcar distancia; si tu rival es más bajito, marca distancia, no dejes que se acerque. Una vez que está lejos, se tira el gancho y así puedes entrar bien a una pelea. Es un estudio básico con cosas que ya sabemos hacer

— ¿Qué esperan para el futuro?

Jarol: Quiero ir a unos Juegos Olímpicos, a una buena competencia internacional si agarro medalla nacional este año. Estoy bien concentrado y preparado para eso, así que espero que todo salga bien. Ese es mi objetivo, después me gustaría ser campeón mundial a nivel profesional.

Luis: Primero tomaré las regionales. En esta etapa, las tres peleas que me toquen serán pasos diferentes. Después de superarlos sería la nacional. Quiero agarrar medalla de oro, me gustaría representar a México en unos juegos olímpicos, y de ahí firma con una buena promotora para debutar profesionalmente.

— ¿Quiénes son sus ídolos?

Jarol: El mejor que he visto es el filipino Manny Pacquiao, el que mejor estilo tiene

Luis: Julio Cesar Chávez; juego de cintura, ese gancho de izquierda que tiraba era perfecto, igual que sus movimientos de cintura. Otro que me gusta como pegaba es este Meldrick Taylor, campeón de Juegos Olímpicos y mundial.

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