¿El movimiento feminista se ha desvirtuado?

420
  • Somos chingonas, dejemos de victimizarnos. Los hombres son nuestros compañeros, hagamos equipo y crezcamos juntos en lo personal y profesional.

Por:  Yvette Hesse

Creo que ha llegado una etapa en que alguna parte del movimiento feminista se está desvirtuando. En qué momento nos volvimos las indefensas, las que siempre deben ser protegidas, las que no pueden valerse por sí mismas… En qué momento empezamos a culpar a los gobiernos, al estado, cuando un hombre golpea a su pareja y en lugar de que la mujer tome medidas drásticas, lo perdona y la situación se repite una y otra vez… Los patrones de conducta no cambian, quien golpea una vez, lo hará de nuevo y cada vez más intenso, a veces hasta matar y de eso hay que informarnos… ¿Cuál es la solución?

Independencia económica es clave

Educación, educación, educación. Lo que debemos impulsar, desde casa, son valores, el que las mujeres se valgan por sí mismas, no más princesas que esperen a su príncipe azul, sino mujeres que estudien, que vayan a las Universidades, que trabajen, que ganen su dinero, que sean independientes económicamente porque esa solidez financiera, es clave para la toma de decisiones, para sentirnos seguras.

Nunca será el mismo sentimiento de estirar la mano para que nos den, que saberse independiente y por tanto libre… vaya, ello sirve hasta para consolidar nuestra fortaleza y elevar nuestra autoestima… ello, hay que reconocerlo…

Antes no podíamos tener inmuebles propios

Hubo momentos en que se justificaba ampliamente el movimiento feminista. Las desigualdades rayaban en lo ridículo, en lo absurdo pero, ya no son los tiempos donde las mujeres no pueden tener propiedades a su nombre, como sí sucedió por mucho tiempo.

Ya no es el tiempo donde no podemos votar y ser votadas, eso también sucedió durante mucho tiempo y gracias a mujeres valientes, que lucharon, se arriesgaron y protestaron contra esas inequitativas normas sociales y legales, es que hoy día disfrutamos de amplios, amplísimos derechos, a veces más que los propios hombres… ello hay también que reconocerlo…

Seamos autocríticas

Como mujeres debemos ser autocríticas. Decimos que nos apoyamos, que solas invisibles y que juntas invencibles, pero, luego pasa que cuando estamos juntas, lejos de apoyarnos, nos ponemos el pie.

Y aquí un ejemplo clásico: cuando una mujer llega a la cima, a un alto puesto ejecutivo, a veces somos las primeras en pensar y decir que se lo ganó por andar con el jefe y no por su inteligencia y habilidad. Qué pena reconocerlo, pero sucede… ello también hay que reconocerlo…

En lo personal me gusta ver el lado positivo, inspirarme al conocer la historia de mujeres exitosas, y, las ha habido desde siempre, si le buscamos, hay muchos ejemplos a lo largo de la historia, mujeres que dejaron legados importantísimos para el mundo.

Siempre hubo mujeres destacadas

Me viene a la mente Juana Inés de la Cruz. En esos tiempos, a las mujeres les estaba vetado el estudio, se veía mal, se les criticaba, vaya, hasta se les castigaba, pero ella se empecinó y, aún con todos los obstáculos, logró destacar en su ámbito y nos dejó un gran legado literario.

Y qué tal Maria Curie, una científica dedicada a lo suyo, no se dejó amedrentar por las evidentes desigualdades de su época; se plantó en la Universidad de la Sorbona a dar clases cuando las mujeres no lo hacían y hasta nos dejó como legado el haber ganado dos Premio Nobel, uno de Química y otro de Física.

Se comprobó misma resistencia física y mental

O qué tal la soviética Valentina Tereshkova, primera mujer de la historia en viajar al espacio y única en hacerlo en solitario, a bordo del Vostok 6 en 1963. Formaba parte de un estudio que buscaba dar respuesta a la pregunta de si las mujeres ofrecían en el espacio la misma resistencia física y mental que los hombres.

La conclusión después de los tres días que duró el periplo extraterrestre fue afirmativa… Y en la política también hay destacadas como Indira Gandhi quien condujo a la India a la industrialización, y apoyó la independencia de Pakistán Oriental, Bangladés (en aquella época parte de Pakistán).

Fue Primera Ministra de su país en dos ocasiones hasta su asesinato en octubre de 1934. Gran estratega y pensadora política brillante… en fin la lista es larga…

Hagamos equipo con los hombres

Así que ahora, que son otros tiempos, dejemos de victimizarnos, las mujeres ya no tenemos pretextos para no destacar en cualquier ámbito, en cualquier aspecto de la vida, hay muchas oportunidades para mostrar que somos inteligentes, que somos capaces, que sí podemos, que somos chingonas y que los hombres, sean hijos, padres, esposos, hermanos, amigos, todos, que los hombres son nuestros compañeros y que juntos, debemos y podemos hacer equipo para salir adelante en la vida personal y profesional…