PUERTO MADERO: Soy leyenda

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RUBÉN TORRES

El COVID-19 o Coronavirus, ha hecho emerger lo bueno y lo malo de los mexicanos, pero lo más grave: el temor, miedo e incertidumbre, porque esto apenas empieza y ya empezaron las bajas, la desmoralización es peor aún, al tener a un presidente que, con una estampita y dos dólares, piensa vencer al malvado bicho neoliberal, aunque venga de China.

Quienes estamos en este hermoso centro turístico de Cancún, en el municipio de Benito Juárez, ahora no de vacaciones sino como una oportunidad de vida, vemos como las celebraciones programadas para el mes de mayo, puedan ser anuladas, si es que los quintanarroenses de nacimiento, los adoptados y los migrantes, no ponemos algo de nuestra parte.

La casa encuestadora “Enkoll’’, dio a conocer el estudio “Percepción sobre el Coronavirus en México’’, aplicada en mil entrevistas, durante la segunda semana de marzo, antes que el presidente Andrés Manuel López Obrador, sacara sus amuletos de la suerte para decir: “Retro Satanás’’ al bicho, que ya nos tiene con la angustia.

De ese grupo de encuestados, el 99 por ciento dijo haber escuchado sobre el coronavirus, el 76 por ciento sostuvo que, en gobierno de la 4T, no de cuarta, estima que debería tomar medidas más severas para prevenir el contagio de la pandemia como lo han hecho otros países, algunos de ellos, incluso de manera radical.

El mexicano por naturaleza siempre dice que: “La pelona… Me pela los dientes’’ o que “No le tengo miedo a la muerte’’, según el calendario de festividades nacionales, ahora se nos avecina el Vía Crucis, pero no la crucifixión de Cristo, sino de la pandemia que se asoma desde la puesta del sol que enmarcan las hermosas aguas color turquesa de Cancún.

Los resultados que arrojó la encuesta son relevantes. El 53 por ciento desaprueba la forma en que el gobierno federal, entre ellos el Ejecutivo, las secretarías de Salud y Educación, implementaron las medidas adoptadas en los últimos días.

Un 37 por ciento “aprueba’’ como López Obrador y su gabinete está aplicando las medidas, mientras que un 10 por ciento restante “no respondió o no sabe’’, lo que es una porción de indecisos, así como los que aprovecho ante la desconfianza sembrada por los anteriores gobiernos de los partidos Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI).

Sector que sumó a su arrollador triunfo, cuando se hizo candidato de su partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), producto de la inacción de los panistas y priistas ante la impunidad y el saqueo, que sólo observaron, pero no hicieron nada.

El ejercicio de la encuestadora resultó interesante, porque finalmente en el rubro de “credibilidad del actual gobierno’’, el resultado fue a la baja, porque solo el 34 por ciento, sostuvo que las cifras proporcionadas sobre los casos existentes de coronavirus es algo o muy creíble.

Esto frente a un 62 por ciento, que desconfía del gobierno, pues consideran que las cifras que están manejando son “poco creíbles o nada creí- bles’’, eso sí, es un detalle que genera el temor, la desconfianza y la angustia.

No soy partidario de la “conspiración mundial’’, para sembrar ese virus en un país que es potencialmente rico y confronta a Estados Unidos, más la Unión Europea, sino más bien de un “error humano’’ que continuará cobrando vidas, aunque existan avances y se presuman vacunas que todavía uno no ve.

Las redes sociales son cada vez más escandalosas, deberían dar un permiso especial para que estas no sean utilizadas por “idiotas’’ o “ignorantes’’, que provocan pánico y recomiendan cualquier tipo de sandeces, como salir a comprar “papel del baño’’. Válgame Dios. Pensaron que ese virus provoca chorrillo o qué.

No quiero despertar como Will Smith, porque me quede adormecido y ya no encontrar a nadie. Los humanos le hemos hecho mucho daño al planeta, él tiene sus curas, se va renovando, los cauces los conoce, las causas también y nosotros estamos siendo la consecuencia. No pretendo llegar a “Soy Leyenda’’.

Los benitojuarenses o los que estamos de paso, soñando con hacer huesos viejos, palpamos la “percepción’’ de a unos les vale, otros despotrican porque no tendrán la noche loca, sobre todo en este centro turístico.

Los que trabajan, son los más preocupados y ocupados, porque saben que se cayó el tráfico aeronáutico, disminuyen los paseantes, se cancelan reservaciones, conocen que esa señal no es buena, aunque se hayan levantado de huracanas y de la influenza H1N1.

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