NIDO DE VÍBORAS

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Por Kukulkán

PRIMER DÍA. Hoy prácticamente las víboras se retiran a sus nidos por órdenes oficiales. A invernar en plena primavera porque un virus anda suelto contagiando a miles de habitantes de este planeta.

Algunos dicen que debemos poner en práctica la economía de guerra que para decirlo fácil y rapidito es no gastar en cosas innecesarias. Si se puede vivir con 50 pesos a la semana (¡eso es increíble!) es mejor, pero ya que sean 500 o lo menos posible. AQUÍ SABREMOS qué es lo más importante para nosotros, qué representa la parte que le da sentido a nuestra vida y cómo nos convertimos en sobrevivientes en una situación que a todos nos tomó por sorpresa.

Es como una situación de guerra, pero no guerra; es como la recesión después de la revolución mexicana, pero no hay un solo tiro disparado; es como entrar a un desierto para sobrevivir en las peores condiciones económicas y sociales. Mientras no falte el alimento y de eso tendrán que encargarse las autoridades.

Y SÍ, hasta ahora el gobierno del estado y el federal han garantizado la aplicación del Plan DNIII para que la población no sufra los embates dramáticos de una recesión en su más crudo impacto. Habrá alimento, a buen precio, medicamentos, pero el reto es no saturar los servicios de salud pública porque en esa medida estaremos entrando en situaciones muy graves. Las víboras andan asustadas pero su ADN las pone alerta.

CONSTANTEMENTE LLAMAN amigos para saber cómo está Cancún. No sé si por morbo, para ver qué nos depara el futuro a todos o para recrear alguna especie de fantochismo sádico de que a un paraíso no lo puede ir mal. Cuando escuchan la palabra desierto, quedan mudos. Cuando leen esa palabra el silencio incómodo los hace volar y al final sueltan un “no lo puedo creer”. Quedan mudos, nosotros peor. No sé por qué a Cancún lo consideran el ‘Superman’ de todas las batallas del país, el superhéroe de la economía de México. Sí, lo es, pero es demasiado vulnerable, ahora lo vemos, de los fenómenos del exterior porque más del 70 por ciento de los ingresos del sector turístico se reciben en dólares y euros.

NO SÉ cuánto estemos en estas condiciones de crisis ni cuánto dure todavía la
entrada de este huracán viral. Nadie lo sabe, sólo las potencias mundiales. Así que comencemos a refugiarnos en el nido, a contener el contagio y a hacer lo mejor posible nuestro trabajo de proteger lo que hemos construido juntos.

POR AHORA estaremos observando cambios en nuestra vida de comprar, vender, movernos. Estemos atentos en los reportajes que Luces del Siglo les llevaremos con responsabilidad y rigor periodístico. Viene el trueque, la solidaridad, el apoyo, los mexicanos siempre hemos sido más grandes que nuestros problemas. Las víboras no solo invernan en el nido sino que saben que allá afuera muchas cosas cambiarán.

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