Pierde su trabajo; ayuda a turistas varados en Cancún

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  • Aunque perdió su empleo, Chío Sanoja organiza talleres y clases de yoga en hostal de resguardo para turistas varados en Cancún.

SERGIO GUZMÁN

CANCÚN, Q. ROO.- La emergencia sanitaria por coronavirus genera pérdida de empleos, angustias familiares y crisis económica, pero también surgen historias de humanismo que muchas veces pasan desapercibidas.

Es el caso de Chío Sanoja, mexicana habitante de Cancún que desde hace poco más de dos semanas se quedó sin trabajo por el cierre de la agencia Albatros, dedicada a tours para Isla Mujeres, y desde entonces se propuso dar ayuda humanitaria a turistas varados en el destino.

En los últimos días de su empleo, Chío conoció a un pequeño grupo de argentinos, quienes posteriormente le contaron que habían cancelado los vuelos de regreso a Buenos Aires, y que en el aeropuerto de Cancún estaban muchos más visitantes literalmente desamparados y desesperados.

Su novio le sugirió llevar algunos víveres y artículos de higiene personal. Fue entonces que el sábado 14 de marzo acudió a la terminal 2, donde quedó impactada por la cantidad de gente varada.

Quedan varados turistas sin apoyo

“Me encontré con más de 500 personas en esa situación, había 250 peruanos y el resto argentinos. Les compré pañales y toallitas húmedas para limpiarse porque nos se habían bañado. Al día siguiente fui a llevar más productos y vi que otros quintanarroenses también llegaban con ayuda”.

A partir de ahí asumió el liderazgo para ordenar la entrega de apoyos a toda esa gente, armó un grupo de WhatsApp con quienes estaban dispuestos a seguir con las donaciones.

Pasó 16 horas continuas al lado de los turistas varados coordinando la repartición de ayuda. La Secretaría de Turismo de Quintana Roo se puso en contacto con ella y le ofreció un hostal para refugiar ahí a quienes no tuvieran forma de volver a sus países.

“La mayoría no se quería salir del aeropuerto por el miedo a no volver. El primer grupo que logré sacar fueron más o menos 45 argentinos que confiaron en que sí los iba a poder regresar. Durmieron en el hostal y a las 4 de la mañana se les puso un camión para ir al aeropuerto en espera de tomar algún vuelo. Así nos manejamos todos los días hasta el viernes pasado que salió el último vuelo”.

En el hostal aún quedan 52 turistas argentinos, los últimos ocho llegaron ayer. Ahí reciben donaciones de alimentos, bebidas, artículos de higiene personal y medicinas. La Fundación Cáritas se sumó a la ayuda, otro grupo de ciudadanos denominado “Unidos por Cuarentena” también hace aportaciones, y alrededor de 15 voluntarios más por medio del chat de WhatsApp llamado “Terminal 2”.

“Su consulado no los ayudó para nada, los dejó solos”, lamenta Chío, quien además les ha organizado talleres, clases de yoga, juegos, proyecciones de películas en una pantalla al lado de la alberca, todo bajo medidas de prevención sanitarias recomendadas por las autoridades. En fin, les hace la vida amena sigan en Cancún.

“Ya nos informaron que habrá salida de vuelos a partir del 3 de abril, y a lo mejor así empezarán a irse”.

Por ahora con la donación recibida de frutos rojos los argentinos producen mermelada que ya también se empieza a vender para generar recursos.