Y vacuna del Covid-19… ¿para cuándo?

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  • Expertos y empresas farmacéuticas coinciden en que se requieren entre 12 y 18 meses para que una vacuna esté disponible para la población.

EUGENIO TORRES / AGENCIA REFORMA

La vacuna contra el Covid-19 no está en el horizonte cercano.

La mayoría de los expertos y empresas farmacéuticas coinciden en que se requieren entre 12 y 18 meses para que una vacuna contra este nuevo coronavirus esté disponible para la población en general.

Una de las compañías que va en esta carrera es Pfizer quien, en colaboración con BioNTech, comenzará a finales de este mes de abril con la primera de tres etapas de pruebas clínicas.

“En función de los resultados de esa fase se seguirán realizando estudios en un mayor número de personas para comprobar la seguridad de la vacuna y tener disponible una vacuna para la población general lo antes posible”, explica en entrevista el doctor Alejandro Cané, jefe de asuntos científicos y médicos para América del Norte de la división de vacunas de Pfizer.

Aunque aclara: en el escenario más optimista, la vacuna estaría lista dentro de un año o año y medio.

“Requiere un proceso de validación. Las vacunas deben cumplir estos dos parámetros: seguridad y eficacia. Hay que cumplir protocolos a rajatabla en coordinación con las autoridades sanitarias de los distintos países.

“El tiempo tradicional de desarrollo de una vacuna es de entre 5 y 10 años, con un promedio de 7 años, es el tiempo que se lleva desde el inicio del desarrollo de la vacuna hasta que llega a la población. En este caso particular (del Covid-19) estamos esperando tenerla entre 12 y 18 meses”, señala.

“No hay una estimación certera, pero no va a ocurrir en los próximos 3 o 6 meses”.

La alianza de Pfizer con BionTech inició hace dos años buscando una vacuna contra la influenza a través de una tecnología llamada ARNm, que es una forma innovadora en el desarrollo de vacunas que permite tiempos más acelerados y a gran escala comparado con los convencionales.

En tanto, la compañía Johnson and Johnson informó en un comunicado que espera iniciar la fase uno de sus estudios clínicos en humanos en septiembre y prevé que los datos sobre seguridad y eficacia de la vacuna estén disponibles a finales de año.

La empresa considera que la podría tener disponible -la cual es desarrollada en alianza con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos- para autorización de uso de emergencia a principios de 2021.

En China, en el sitio donde comenzó el brote de Covid-19 -Wuhan-, ya están probando una vacuna desarrollada por el la empresa CanSinoBIO, con el apoyo del Gobierno, aunque las autoridades de ese país aclaran que no estaría disponible hasta dentro de 12 meses, al menos.

Unas 5 mil personas se inscribieron para participar en el ensayo y, de éstas, fueron seleccionadas 108.

Otra compañía que ha avanzado en el desarrollo de una vacuna es Moderna, de Estados Unidos.

El CEO de la empresa, Stephane Bancel, informó en un comunicado que la vacuna, denominada mRNA-1273, no estará disponible comercialmente hasta dentro de 12 a 18 meses.

Sin embargo, “es posible que bajo el uso de emergencia, una vacuna esté disponible para algunas personas, incluidos los profesionales de la salud este otoño”, precisa.

Pero, no son las únicas empresas en esta cruzada. Sanofi y Translate Bio también colaboran para desarrollar una nueva vacuna de ARNm para el Covid-19.

“Estamos comprometidos en potenciar diferentes formas de abordar la crisis de salud pública de Covid-19 mediante pruebas de tratamientos, así como dos vacunas que utilizan diferentes plataformas. Creemos que, cuantos más enfoques exploremos, mayor será nuestra probabilidad de éxito para lograr este objetivo”, dijo David Loew, Jefe Global de Vacunas en Sanofi.

Por su parte, la farmacéutica GlaxoSmithKline anunció que está colaborando con la CEPI -Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias, con sede en Noruega- en el desarrollo de una vacuna para el Covid-19 a través de su tecnología de plataforma adyuvante. “El uso de adyuvantes en el desarrollo de una vacuna es de suma importancia en una situación de pandemia, ya que se reduce la cantidad de antígeno requerido por dosis permitiendo que se produzcan más unidades de vacuna y se pongan a disposición de más personas”, indicó la doctora Yolanda Cervantes, directora médica de investigación, desarrollo clínico y asuntos médicos de vacunas en GSK México.