NIDO DE VÍBORAS

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De acuerdo a cifras de la Secretaría de Turismo federal durante el primer semestre dejarán de llegar 11 millones 200 mil turistas.

Por Kukulkán

EN ESTE nido tratamos de no ser catastrofistas ni negativos por más situaciones adversas que tengamos pendientes en el tintero de los comentarios. Venían los cincuenta años de la fundación de Cancún, un medio siglo al hombro, y los pasteles estaban ya horneados para soplarle bien velita por velita cuando nos cayó el coronavirus. Todo se vino abajo. Cancún es un desierto y el panorama es muy negro.

NO ES por asustarlos, pero si el quinto polo de turismo en América cae al fondo, como lo es Cancún, la economía del país se irá a pique. Algunas consultoras internacionales ya hacen sus análisis en el mundo sobre la conversión y cambio de los polos económicos de América y Europa hacia la poderosísima Asia.

Consideren que la mayoría del turismo proviene de Estados Unidos y Canadá, porque ahora creo que serán chinos, japoneses y rusos.

LAS VÍBORAS andan medio incrédulas con todo lo que está pasando en el mundo con el expansivo virus del Covid19 del futuro inmediato. Aún no alcanzamos a dimensionar el torbellino de cambios que vendrán. Peor que un huracán o todos los huracanes juntos, pero con tiempo soleado y caluroso. Suena los cascabeles.

REGRESA EL trueque a Cancún. En tiempos de desesperanza ese mecanismo
para hacernos e intercambiar cosas es una excelente forma para conseguir lo que nos hace falta y deshacernos de lo que no queremos o nos estorba. También, es otra forma de solidaridad con muchos sectores que necesitan buscar medios para superar la crisis económica a la que arribamos paulatinamente.

EL CASCABEL del trueque hace ruido porque, obviamente, no entra en el sistema financiero nacional ni económico del país, pero ahora es necesario para solventar la crisis ante la ceguera y falta de compromiso social de muchas empresas que han dejado sin empleo a miles de trabajadores en todo el país y, concretamente, en Cancún donde la situación es grave.

HAY MUCHAS formas de intercambiar productos, sin que intervenga dinero de por medio, y hasta fuerza de trabajo. Usted lo hace a sus conveniencia y las personas interesadas negociarán o no. Hay una decena de páginas en Facebook para Cancún y en algunas gasolineras de la ciudad las mesas ya están puestas.

Las víboras se alegran por estas muestras de ayuda entre los mexicanos.

PAULATINAMENTE ENTRAMOS a una forma de vida de hace cincuenta años,
paradójicamente, porque prácticamente ha desaparecido el comercio, centros de diversión, entretenimiento y sólo nos hace diferentes la tecnología y los automóviles.

ANDAN NOSTÁLGICAS las víboras porque parece una broma de mal gusto para Cancún que cumple este mes 50 años de fundación y para que no se nos olvide hemos recreado un estado muy parecido a esos años, aunque con muchas diferencias por supuesto. Pero al menos, el mar luce como aquellos años y los paisajes sin gente comienzan a ser el pan de todos los días. Todos al nido.

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